ESPECIALISTA REMARCA IMPORTANCIA DE LA APROBACIÓN DEL ACUERDO DE VIDA EN PAREJA

El sociólogo de la Universidad de Santiago, Claudio Avendaño, estima que la aprobación en el Senado del Acuerdo de Vida en Pareja (AVP) “es un reconocimiento del Estado, y de la sociedad chilena, a una situación de hecho que ahora puede visibilizarse y legitimarse socialmente”. Además, asegura que el proyecto de ley responde a la diversidad de tipos de relaciones que existen dentro de la sociedad chilena.

“Yo creo que es un reconocimiento a lo diversa que es la sociedad chilena de hoy”, afirma el sociólogo y docente de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Santiago de Chile, Claudio Avendaño, respecto al despacho, desde el Senado hacia la Cámara de Diputados, del Proyecto de Acuerdo de Vida en Pareja (APV) que regula las relaciones jurídicas y sociales entre personas de igual o distinto sexo. Agrega, el también Doctor© en Periodismo y Ciencias de la Comunicación por la Universidat Autónoma de Barcelona, que desde hace un tiempo en Chile, se vive un proceso de transformación cultural en el cual diversos grupos- como gays y lesbianas- “están haciendo valer sus especificidades socioculturales”.

 El Acuerdo de Vida en Pareja, según el proyecto de ley,  es “un contrato celebrado entre dos personas con el propósito de regular los efectos jurídicos derivados de su vida afectiva en común”. Entre las principales directrices que incluye la norma se encuentra un nuevo estado civil para las partes vinculadas, o convivientes civiles; el fin del acuerdo de forma conciliada, unilateralmente o por fallecimiento; y relaciones de tipo patrimoniales y de herencia.

 Importancia para la sociedad

 La aprobación del AVP en el Senado y respectivo envío a la Cámara, tiene gran trascendencia para Claudio Avendaño. “Es el reconocimiento del Estado, y en general de la sociedad chilena, a una situación de hecho, pero que ahora puede visibilizarse y por lo tanto legitimarse socialmente”. Además, según el sociólogo, desde hoy “no necesariamente se reconoce como pareja a aquellas compuestas por personas heterosexuales, sino también  a las constituidas por homosexuales”.

 “Creo que hoy, dentro de la sociedad chilena, se da una creciente diversidad de formas de relaciones entre las personas”, afirma Avendaño. Según el experto, durante muchos años el matrimonio heterosexual fue la única forma reconocida socialmente. Pasos posteriores como la ley de divorcio y el AVP -reflexiona el analista- “están diciendo que la manera en que nos relacionamos, es mucho más diversa que como estaba planteado tiempo atrás”.

 La pluralidad, en cuanto a la forma en que se relacionan los individuos, implica también múltiples tipos de familias, manifiesta Avendaño. “No sólo se reconoce la familia formada por un padre, una madre y un hijo sino que también las monoparentales y las parejas de un mismo sexo”, precisa el sociólogo.

 Época de cambios

 Hasta el año 1999, en Chile las relaciones sodomitas entre hombres eran sancionadas con cárcel. Quien fuese declarado culpable, arriesgaba entre 541 días y 3 años de presidio. 120 años pasaron -desde la redacción del Código Penal- para que se anulara el castigo. En relación a que tal transformación demoró más de un siglo en materializarse, Claudio Avendaño concuerda en que la sociedad chilena ha seguido un paso más calmado, respecto a otras. Sin embargo, afirma que las variaciones internas, donde participan todos los actores sociales, “no necesariamente constituyen un proceso lineal, ni  se dan al mismo tiempo”.

 Agrega el sociólogo, que hoy el país se encuentra en una época de cambio social y cultural. “La reforma educacional, por ejemplo, es el meollo de una transformación importante dentro de nuestra sociedad”, puntualiza.

 El Acuerdo de Vida en Pareja es un paso importante, “de mayor emancipación y ampliación de los espacios de libertad” entre los individuos, reflexiona Claudio Avendaño. No obstante, se inclina por que la lucha por las reivindicaciones de las minorías sexuales continuará hacia la legalización del matrimonio igualitario.  “Obviamente  que se tiene que avanzar hacia el tema del matrimonio entre personas de un mismo sexo, la familia y la constitución de familias con hijos. Es un camino que hay que dar, pero el AVP, sin duda, es un gran paso”, afirma.

Por: Fernando Abarca Back

 Santiago de Chile, 14 de octubre 2014
Crónica Digital 

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