QUÉ VERGÜENZA

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La escritura de Paulina Flores, es simple, sin retoques. Ubicada en la estética minimalista, en el sentido de no perderse en discursos grandilocuentes, ni en citas culteranas o problemas innecesarios, rozando a veces el realismo sucio.  Los personajes de sus relatos son gente común, viviendo la desnudez de la cotidianidad: como buscar trabajo, terminar una relación sentimental, cambiarse de lugar etc.

En su estrategia discursiva, los espacios sofocantes no son los únicos posibles, aunque el discurso interior predomina tensionado, porque la vaina posmoderna en su vertiente conservadora, alentada por conductas narcisistas, tiene sus límites y la autora lo sospecha.

El tedio de la vida, el ocaso de una sociedad patriarcal, las contradicciones vitales del espíritu femenino, son los ingredientes de este conjunto de cuentos, sazonados con rigor. Como buena estudiante, establece los guiños necesarios a Chejov, Tarkovsky y su ya célebre  espejo, además de las consabidas omisiones de las que “Papa” era un maestro.

La pérdida de la inocencia es otro tópico relevante, tratado de distintas maneras en la literatura universal, la autora en este caso, nos propone su juego de cartas apostando sin titubear a ganador.

Qué vergüenza, es un libro de este tiempo, escrito con la suspicacia e inquietud de una mujer con polvo en los zapatos, el lector o lectora se encontrará con relatos inquietantes, barnizados de una sinceridad que solo puede ser matizada, en el ritmo de la propia ficción.

En tiempos de la aldea global, con su empeño de unificar experiencias culturales, Paulina se atreve e instala territorios como Talcahuano, La Serena o un block de Independencia, con su cámara apunta y dispara, logrando imágenes a tener en consideración.

Habrá que seguir con curiosidad el desarrollo de esta voz que golpea desde el oficio, en su condición de mayor movilidad, como son las propias contradicciones planeadas o todavía no internalizadas, en cuanto al peso  de las  atmosferas sugeridas por un lente que tiene como contraparte, un espejo algo empañado.

Omar Cid
Crónica Digital

 

QUÉ VERGÜENZA
Editorial Hueders
Paulina Flores
Agosto de 2015
Pág. 224

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