Por Marcel Garcés M: PRESIDENCIALES 2017: LOS PODERES ECONÓMICOS TOMAN POSICIÓN

0
Se podría decir que la campaña electoral en desarrollo se está caracterizando por la irrupción del empresariado como un actor relevante de la confrontación entre las fuerzas reformistas y del progreso democrático y los sectores que buscan hacer retroceder lo avanzado en democracia, participación, progreso y desarrollo social, tras la recuperación democrática en 1990.

Las poderosas organizaciones “gremiales” del empresariado nacional se han convertido en el “brazo armado“ el partido político dirigente de este virtual “asalto al poder” de la derecha económica, que han puesto sus recursos, sus estructuras nacionales, sus medios mediáticos, su entidades académicas, ONGs, su poder, al servicio de una estrategia de recuperación del poder político gubernamental y legislativo.

Sebastián Piñera, viene a ser su instrumento más conveniente para el momento.
No se ha dejado nada al azar, ni la ofensiva “compasiva” por los “derechos humanos” de los presos en Punta Peuco, condenados por delitos contra la humanidad (degollamientos, torturas, desapariciones) corrupción, colusión, intrigas, manipulación sicosocial a escala nacional, arengas uniformadas o prédicas inflamadas desde algún púlpito, y por cierto utilización de desastres naturales o incendios forestales, y hasta epidemias para el ataque al gobierno de la presidenta Michelle Bachelet y sus reformas.

Junto a ello, a modo de ambientación mediática está el libreto diseñado por especialistas en guerra sucia sicológica y orquestado por El Mercurio y otras cadenas de prensa nacionales e internacionales, metódica y planificadamente, día a día destilan odio, mentiras y caricaturas  con el objetivo de desacreditar, deteriorar la imagen del gobierno, desmoronar su autoridad, desestabilizar el sistema democrático.

La creación de hechos o situaciones de conflicto agudo, como el último atentado incendiario contra camiones, dicho sea de paso y al margen de quienes resulten ser los autores materiales o sus autores intelectuales, corresponde a la generación de un clima de caos, descontrol, y escenario insurreccional acorde con esta estrategia , y no es la primera vez-¿ recuerdan 1973, marcha y huelga de camioneros incluida?- que se escenifica en el país.
Mo hace falta ser mal pensado para recordar el reparto de roles en la gestación, preparación y ejecución del Golpe de estado del 11 de septiembre de 1973.

Y como se puede recordar, si queremos estudiar de manera serena, seria y responsable la historia fue el rol jugado en la conspiración antidemocrática  que llevo al Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. por el empresariado, liderado esa vez por la Sociedad de Fomento Fabril, Sofofa, al mando del señor Orlando Saez, que más tarde devendría en opositor a Pinochet, pero que se jactaba en haber sido uno de los “generales civiles” del golpe.

Hoy resulta ser el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio, COC, la máxima entidad del empresariado chileno, Alfredo Moreno, la figura estelar de la oposición de los dueños del capital al Gobierno, a sus reformas, y a la perspectiva que el proceso se mantenga- lo que significa profundizarse, en el próximo periodo presidencial.

No es casualidad , por ello, que busque disciplinar, alinear a sus huestes tras la campaña y los planteamientos políticos públicos del candidato Sebastián Piñera, uno de las fortunas más grandes del país, y de quién fuera servidor durante todo su gobierno, desde el destacado lugar de ministro de Relaciones Exteriores.
Claro que hoy sus ambiciones , según se confidencia en cerrados círculos políticos y empresariales, van allá de ser un subordinado y tiene  aspiraciones presidenciales para  2022.

Moreno ha recorrido, en giras de organización y de propaganda, prácticamente todo el país, reuniendo en cada lugar a centenares de empresarios, financieros, “emprendedores”, y líderes sociales del sector en “cumbres” destinadas a adoctrinar y alinear a los convocados.

Es la manera en que estos señores encuentran la posibilidad de manipular conciencias y votos, luego de que quedara Al descubierto la corrupción de su intervención, con recursos cuantiosos, las campañas políticas, comprando conciencias y haciendo elegir a sus subordinados y servidores para defender sus intereses en los procesos legislativos y gubernamentales.

Es algo así como un “operador político”, pero con una billetera más que abultada, de lo cual hablan en la prensa derechista cuando intentan desacreditar a algún militante o funcionario del sector de gobierno o de la centro izquierda que legítimamente expresa su adhesión o pertenencia política partidista.

La ofensiva (3xi)se inició, con cierta discreción, y sin testigos molestos como la prensa, el 20 de marzo de 2017, bajo los slogan publicitarios- para la exportación- de “inspirar, incluir, innovar”-, pero en realidad para examinar, los 80 “líderes del mundo empresarial y social”, propuestas políticas en torno a educación, salud, vivienda.

Supuestamente se trataba de que estos señores “se conocieran, encontrar puntos de encuentro y plantearse desafíos concretos a superar en conjunto”, y se acordó denominar el consenso logrado como “el espíritu de Las Majas”, por el exclusivo lugar (Las Majadas de Pirque) en que se recluyeron- en una especie de ”retiro espiritual”, pero bien servido y con un objetivo nada espiritual, en realidad, sino mejorar la calidad de sus negocios y la cantidad de sus ganancias y el poder político a ejercer.

Luego vendría otra reunión en el Pequeño Cottolengo, en Cerrillos, Santiago, y en el Centro de Innovación de la Universidad Católica, con nuevos participantes pero con una férrea dirección similar (Alfredo Moreno y sus equipos de asesores, conferencistas y manipuladores como los especialistas en técnicas de “alta dirección, liderazgo y alto impacto” de la consultora internacional Virtus Partners, encargada de la dinámica de las sesiones de trabajo.

Luego, coincidiendo con las etapas del proceso electoral chileno -¿otra casualidad?- se programaron encuentros regionales en Antofagasta y en el Teatro del Lago, en Frutillar, y otros sectores, han creados nuevos “centros de pensamiento”, como la Cámara Chilena de la Construcción,  la Corporación Empresa y Sociedad o Icare, que creó  el Grupo de Políticas Públicas.

Por cierto no se trata de hecho casuales sino que corresponde a los intereses políticos y económicos que mueven su accionar, que los comprometieron como sector, clase o grupos de interés en la conspiración golpista que culminó con el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1873 y la sangrienta y criminal dictadura derechista militar, en la que se comprometieron como artífices, financistas, cómplices, encubridores, propagandistas y defensores.

Muchos de cuyos roles aún es ejercido desde sus trincheras políticas, gremiales y mediáticas con la pretensión de frustrar las reformas en marcha y retrotraer la historia de Chile.

Por Marcel Garcés Muñoz
Periodista
Director de Crónica Digital

Santiago de Chile, 31 de agosto 2017
Crónica Digital
Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here