Crónica Digital: PAZ EN LA TIERRA PAZ EN LA TIERRA ================================================================================ aldunate on 08 November, 2009 05:54:00 Un mundo de varios miles de millones de seres humanos conviviendo en un globo terráqueo cada vez más pequeño, más parecido a una pequeña aldea. ¿Cuál podrá ser el bien supremo que hemos de desear y, en todo lo posible, procurar para esa humanidad? Indudablemente la paz. La paz que es ante todo la exclusión de toda guerra. Pero entonces, no la paz de los cementerios, sino una paz de organización y colaboración, de solidaridad del bien común en espíritu fraternal. El Papa Juan vislumbró esta situación y trazó y proyectó los caminos de la solución. Ahora urge ir dando pasos. La atmósfera se está recalentando, el ozono protector se va adelgazando, recursos no renovables van agotándose, entre ellos el recurso agua. La mitad de los seres humanos no tienen un nivel humano de vida. Esta mitad de seres excluidos van teniendo conciencia de estos hechos nuevos, que bien pronto tendremos encima, tolerando pasivamente esta situación. En poco tiempo más experimentaremos las demandas de 1000 millones de chinos, 500 millones de indios, 400 millones de africanos, 200 millones de latinoamericanos y tantos otros... Demandarán igualdad y fraternidad, las demandas básicas de los Derechos Humanos. La pregonada libertad no ha creado sino una desigualdad escandalosa, un insulto para la fraternidad. El país más rico, poderoso e influyente del mundo, bajo la Presidencia de Bush buscó la solución en la defensa y en su propio bienestar. De aquí sus Fuerzas Armadas, las mejores del mundo, su famoso escudo protector, sus amenazas contra las potencias nucleares, sus guerras (Iraq y Afganistán), su política latinoamericana de apoyo a la derecha económica y a las Fuerzas Armadas. Obama, desde la Presidencia del país más influyente del mundo, ha proclamado una nueva política que es, en resumidas cuentas, una política de paz. Que va al encuentro de los sueños del Papa Juan XXIII y de la proclama que acompañó el nacimiento del Salvador. Deberá ayudar a que el mundo, en conjunto, resuelva nuestros problemas. “Porque los problemas de todo el mundo los ha de resolver todo el mundo”. Y no por las armas, sino por el diálogo, la concertación y la organización conjunta. Las lanzas se convertirán en güadañas. Este cambio de actitud se ha traducido en gestos significativos. Su actuación en Naciones Unidas, su posición frente a Iraq y Afganistán, su participación en la OEA en el conflicto de Honduras, su mano tendida al Presidente Chávez. Dirán algunos que han criticado la otorgación del Premio Nobel, que lo hecho por Obama se reduce a gestos, que no es así con los demás premiados. Respondo que la Paz no es como un descubrimiento científico o una novela escrita. Será siempre un proceso cuyos resultados tangibles tardarán en verse. Lo importante es el punto de quiebre (el “turning point”) que ha logrado Obama en este comienzo de un nuevo milenio. Y con gran acierto lo han visto los administradores del Nobel, y lo han querido premiar y al mismo tiempo afianzar. Nuestra Presidenta, apreciando esta coyuntura ha expresado la esperanza de que ahora serán prohibidas todas las armas atómicas. Nuestra esperanza va más allá: que avancemos con la reducción conjunta de todas las armas ofensivas, hasta su prohibición absoluta. Ya nadie puede pensar razonablemente que si queremos la paz hemos de preparar la guerra. En adelante si queremos la paz hemos de desterrar toda guerra como posible alternativa. José Aldunate, Jesuita y Doctor en Moral. Santiago de Chile, 9 de noviembre 2009 Crónica Digital