CHILE: EN DEFENSA DE LA DEMOCRACIA Y LA INCLUSIÓN
Hermógenes Pérez de Arce en carta dirigida a El Mercurio, hace una alusión asombrosa a propósito del viaje que realizará en la Comitiva Presidencial el diputado Guillermo Teillier, haciendo gala de un fascismo particularmente estridente y un anti comunismo histérico.
Apuntando a la responsabilidad que dicho dirigente tuvo dentro del Partido Comunista en tiempos que pocos queremos recordar pero que inevitablemente hay que remembrar, hizo una comparación irónica. Señala básicamente que el perdón y el olvido ocurrieron para la izquierda mientras que para los militares, hay castigo y juicios. Más aun, crítica el hecho que el diputado Teillier integra Comitivas presidenciales y los inculpados en juicios por violaciones a los derechos humanos, no.
Primero cabría recordar la responsabilidad política de Pérez de Arce. Fue uno de los promotores de la Declaración de Inconstitucionalidad del Gobierno de la Unidad Popular del 22 de agosto de 1973. Según el propio Pérez de Arce, lo que ese voto de censura legislativo “…buscaba era restablecer el imperio de la Constitución y la ley en Chile, pero entendíamos que a esas alturas ello sólo podía lograrse a través de una intervención militar.” El mismo se reunió con el diputado Francisco Bulnes en junio de ese año para comenzar el trabajo de este documento que básicamente constituye la luz verde desde este poder del Estado para un Golpe Militar. Como consecuencia de esa “intervención” miles y miles de chilenos conocieron la cárcel y la tortura. Son tantos y ha sido tan largo y penoso el recuerdo, que la Comisión que ha informado al país al respecto – la Comisión Valech - reabrió sus puertas para seguir recibiendo testimonios. Entre los detenidos con posterioridad al Golpe, figura precisamente el ahora diputado Teillier, quien escribió un libro sobre su paso por los centros carcelarios de la Fuerza Aérea. Seguramente Pérez de Arce jamás pensó que alguno sobreviviría para ser diputado.
Ese Golpe de Estado significó la desaparición de más de mil chilenos. Más de mil familias, es decir, muchos más que los muertos del pasado terremoto, quienes vivieron su propio sismo, que no duró minutos sino décadas y en donde no se derribaron casas, sino afectos, familias, hijos y nietos. Golpe fascista que significó más de tres mil ejecutados por la dictadura, la misma que Pérez de Arce se encargó de “invitar” para recuperar un orden que solo las castas mas privilegiadas de este país requerían.
Estas prácticas fueron reconocidas como políticas de Estado, no por el Señor Teillier sino por las Fuerzas Armadas hace algunos años. Pérez de Arce aun no comenta la materia sino más bien, mantiene su posición de civil instigador a la acción violenta que hizo que las Fuerzas Armadas chilenas vulnerarán una tradición. Él debiera sentirse mas responsable de la muerte de Jaime Guzmán por cuanto fueron las odiosidades que su sector político levantó en contra de la Unidad Popular las que crearon el clima enrarecido y distante en este país.
La sorpresa es mayor aun cuando se compara el injustificado asesinato de Guzman y Yevenes con los miles de asesinados y los decenas de miles de torturados de los cuales los militares son responsables en tanto hubo una practica de Estado. Si no la hubo, ¿por qué es el Estado el que paga indemnizaciones a las victimas? Es realmente escalofriante la capacidad de algunos. Primero, de injuriar y segundo, de enlodar una lucha en contra de la dictadura que resultó a todas luces necesaria. ¡Pinochet no se iba a ir solo! Y en eso, curiosamente, mas cercano es Piñera de Teillier que de Pérez de Arce por cuanto la opción del actual Presidente por el No, es de todos conocido.
La lucha en contra del dictador fue un proceso político impuesta de forma violenta desde la propia dictadura que estableció los códigos en los cuales se comunicaba, es decir, el Terrorismo de Estado. En segundo lugar, no fue Teillier sino Santo Tomas de Aquino quien justificó la rebelión como derecho, invocable cuando el poder ha sido usurpado de modo ilegitimo e ilegal, tal como fue la “intervención” a la que invitó Pérez de Arce, por mas que quiera vestirla de seda.
Por ultimo, la exclusión se terminó y hoy Chile es más representativo, pero curiosamente, no es más democrático porque el sistema electoral sigue siendo un nefasto engendro. La izquierda dio una gran batalla para recuperar la democracia y esta democracia cautiva en Chile engendró a su vez, a un Presidente de derecha, que ahora llegó al gobierno por el voto y no por las armas, y en eso, tiene mucho que agradecerle a la izquierda porque los millones de dólares no llegaban a raudales en dictadura, no así cuando hay urnas antes de colocarse la banda presidencial y si hoy, esta incompleta y confusa democracia existe, no es porque la haya querido personajes como Pérez de Arce. La sociedad chilena no necesita de más mentirosos y falsos propagandistas de la libertad para crecer, sino de decididos demócratas que puedan restituir el alma nacional quebrantado por los émulos de Hitler.
Así que es un acto de justicia y de reconocimiento que Piñera incluya a Teillier en su Comitiva. No es una concesión, así se molesta Pérez de Arce.
Por Carlos Arrue. El autor es abogado. Miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital.
Santiago de Chile, 8 de abril 2010
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