CHILEVISIÓN: CAMBIAR TODO PARA QUE NO CAMBIE NADA
El futuro de Chilevisión fue una de las tantas materias que se tocó en el lanzamiento porteño del libro Libertad Dominical del periodista Patricio Mery. Compartimos la mesa con el senado Ricardo Lagos Weber (PPD). Expusimos en la ocasión la necesidad de que los canales de televisión vuelvan a su espíritu universitario.
El Presidente Sebastián Piñera ha comenzado el proceso de venta de su canal de televisión al fondo de inversiones LInzor Capital y a un grupo de seis ejecutivos de su canal. La esperanza de que la venta de Chilevisión significara una apertura a otras miradas políticas se ha esfumado. Aquellos a los que él designó para que pintaran de sangre sus noticiarios con crónica roja seguirán al mando del principal canal de la farándula.
La venta por 130 millones de dólares engrosará la fortuna del Presidente multimillonario y la Universidad de Chile seguirá con su señal cautiva por los próximos 20 años…si es que el nuevo rector de la Casa de Bello –pronto a elegirse- no dice otra cosa. La televisión digital permitirá que el espacio radio eléctrico de Chilevisión dé cabida a otras señales y es de esperar que allí quepa un canal de sello verdaderamente universitario. Así lo han planteado en los últimos días los premios nacionales de periodismo Faride Zerán, María Olivia Monckeberg y Juan Pablo Cárdenas.
El futuro de Chilevisión fue una de las tantas materias que se tocó en el lanzamiento porteño del libro Libertad Dominical del periodista Patricio Mery. Compartimos la mesa con el senado Ricardo Lagos Weber (PPD). Expusimos en la ocasión la necesidad de que los canales de televisión vuelvan a su espíritu universitario.
El ambiente fue crítico para los expositores. Querámoslo o no, todos quienes intervenimos tras las canciones de una colorina artista porteña, somos identificados como parte del Gobierno de la Concertación. Y es que el vacío de políticas públicas en materia comunicacional de los últimos 20 años ha finalizado en una gran dispersión mediática. Del centro hacia la izquierda sólo se escuchan pequeñas voces aisladas.
La Nación fue tratada de “pasquín” lo que ya se ha transformado en un lugar común de la derecha. Esta vez, los calificativos vinieron de compañeros de izquierda. Falta mucha discusión seria, con antecedentes en la mano, respecto de los medios de comunicación. Es más fácil, al parecer, adherir al lugar común instalado por la derecha que criticar con argumentos concretos. Me pregunto si estos críticos de hoy levantaron su voz cuando La Nación fue sistemáticamente censurada por el comando presidencial de Sebastián Piñera.
En fin, el debate de fondo hacia el futuro es si existe en Chile un sistema mediático abierto y pluralista. Mi impresión es que en los medios realmente masivos la hegemonía liberal es aplastante. No hay diversidad de posiciones que representen las sensibilidades efectivas del país.
Hacia el futuro, propuse que el Congreso debata la situación de los medios de comunicación en Chile. Propuse tres medidas democratizadoras:
-Consolidar la existencia de los medios de comunicación públicos en Chile, incluyendo en esa naturaleza, de manera permanente a La Nación.
-Que se cree un sistema de subsidio a la creación de medios de comunicación digitales comunitarios con una normativa clara y sustentable.
-Que se cree un defensor de la audiencia, que permita asegurar que los grandes medios de comunicación recogerán los puntos de vista de todas las personas y organizaciones sociales a las que afecta una información.
Lo esperanzador del encuentro en Valparaíso es que estaban presentes varios medios alternativos regionales. Cito a la revista
El Fracaso y al portal regional el Martutino, ambos hechos a pulso y con creatividad, aunque con muy pocos recursos. Tenemos que multiplicar estas voces, compartir experiencias, crear redes. En los Ochenta existió una red de boletines populares coordinados por una ONG denominada ECO. Tengo la impresión que hoy no existen experiencias de coordinación de esa magnitud. Hay algunas en radios comunitarias, pero ese es sólo un segmento. Tal vez, las universidades deberían ser hoy las convocantes para fortalecer esas redes.
Por Marcelo Castillo. El autor es periodista y academico chileno. Miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital.
Santiago de Chile, 18 de mayo 2010
Crónica Digital



del.icio.us
Digg
Facebook
Comentarios (1 Publicado):
Envie sus comentarios