LOS INDULTOS BICENTENARIO Y EL TRASPIÉ DE LA IGLESIA CATÓLICA CHILENA
El presidente Sebastián Piñera, al desechar el Indulto general propuesto por la Iglesia Católica, deja a la jerarquía de esta institución en un mal pie ante la ciudadanía que mayoritariamente ha dicho; no a los indultos para criminales y torturadores.
Crónica Digital hace casi un mes alertó a la opinión pública sobre las sigilosas acciones que hacía el Capellán de Gendarmería, un puñado de abogados y Mons. Cristián Precht tendientes a que la Iglesia Católica lograra un Indulto general, sin distinguir entre civiles y militares reos por violaciones a los Derechos Humanos en el marco de las festividades del Bicentenario de la República.
Una ves que la Iglesia Católica y las Iglesias Evangélicas entregaron por escrito al Presidente de la República sus respectivos puntos de vista, en forma sorpresiva este domingo Sebastián Piñera zanjó el tema y anunció al país que: "He llegado al convencimiento que no es conveniente ni prudente, en los actuales tiempos y circunstancias, promover una nueva ley de Indulto general", agregando que quedan fuera de un eventual Indulto: “todos los condenados por delitos graves”, entre los que el Presidente incluyó los de “lesa humanidad, terrorismo, narcotráfico, violaciones, homicidios y abusos contra menores”.
En esta ocasión y en plena sintonía con una abrumadora mayoría ciudadana que sufre los rigores de la delincuencia y su intrínseca violencia, Piñera responde a la altura de las circunstancias, dejando de lado ciertas presiones del sector más duro de la UDI y, entrega una poderosa señal de que en su Gobierno no se indultará ni a los violadores de derechos humanos ni a narcotraficantes, entre otros peligrosos criminales.
Sin embargo, las agrupaciones de derechos humanos y la ciudadanía toda deben estar alerta ya que existe al interior de la Iglesia Católica un poderoso sector que viene buscando la impunidad para los militares condenados por diferentes y graves delitos en contra de la persona humana. Especialistas en el tema advierten que ya en los tiempos del inolvidable Cardenal Silva Henríquez se trazaban ciertos planes que en forma tibia deslizaban la idea de buscar el perdón por sobre el imperio de la justicia.
De hecho así fue en el brutal asesinato del Padre André Jarlan, asesinado por Carabineros en la población La Victoria mientras él en su casa leía la Biblia. Antes de culminar la investigación y dictar sentencia en contra del autor material del crimen la jerarquía de la Iglesia de Santiago se desistió de la querella criminal. Es decir, ahí si pudo más la impunidad ante un crimen atroz y se desvió el curso normal de la justicia.
Ahora se ha ido más lejos y esta misma Iglesia, otrora valiente defensora de los derechos humanos y por ello perseguida implacablemente en dictadura y también reconocida internacionalmente, planteó en aras de “la misericordia” un Indulto General sin distinción. De haberse aprobado esta discutible iniciativa, ni en Chile ni en el exterior se hubiera entendido este viraje en 180º que a dado cierta jerarquía eclesiástica muy sensible a los “sufrimientos” que padecen los militares encarcelados en sus confortables recintos de reclusión y con todo tipo de atenciones que los otros reos no tienen.
Ante estas circunstancias, hemos comprobado en variados ambientes cristianos (laicos y religiosos) una especie de tristeza e impotencia por el desamparo en que han quedado los asesinatos de Miguel Woodward y Antonio Llidó, ambos sacerdotes que sufrieron la tortura y el martirio y, hasta el día de hoy, no aparecen sus cuerpos o lo que dejaron sus victimarios de ellos. De estos dolorosos casos debidamente comprobados y que muy bien conoce la Vicaría de la Solidaridad, la Iglesia no habla, guarda silencio…
En este delicado tema teñido de lo que fue la “cultura de la muerte” impuesta por los militares golpistas, hemos de ser claros y no temer cuando se dice la verdad. Nadie le puede negar a la jerarquía eclesiástica y sus voceros, exponer sus puntos de vista, están en su derecho de aparecer en los diarios y la TV dialogando sobre la verdad, la justicia, la misericordia y el perdón. En el entendido que se busca sacar a algunos criminales de la cárcel.
Pero bien distinto es callar las atrocidades cometidas, más aun si la sufrieron en carne propia -hasta el martirio- sacerdotes que por estar junto al pueblo o demostrar simpatías hacia el gobierno de la Unidad Popular, sencillamente se les detuvo, torturó y sus cuerpos, como muchos compatriotas, hasta hoy están desaparecidos. No hablar también de estas barbaridades raya en lo inmoral y por esto es inaceptable.
Es de esperar que después de este traspié los directivos de la Iglesia Católica sean más prudentes en sus planteamientos cuando se trata de buscar el “perdón” a criminales que están encarcelados después de un juicio justo. No es recomendable torcer el veredicto de la justicia y es temerario querer imponer a toda una sociedad el errado concepto de que sin justicia habrá paz. Al contrario, para que exista paz debe prevalecer siempre la justicia, de lo contrario el golpismo, el crimen y la tortura se pueden volver a repetir.
Jaime Escobar, sub Director de Crónica Digital.
Santiago de Chile, 26 de julio 2010
Crónica Digital



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Comentarios (4 Publicado):
Lo demas no se debe aceptar. Saludos.
Muy mal termina su mandato el cardenal Errazuriz y, peor aun, en lo que esta el Padre Precht, gran amigo del Cardenal y el como ninguno sabe todas las barbaridades que cometieron los uniformados en contra de gente sencilla, Muy loable el Homenaje a los sacerdotes que fueron asesinados por estar junto al gobierno del Presidente Allende y la Unidad Popular. No los olvidemos como tampoco a TODOS los martires que entregaron su vida por una sociedad mejor para todos.
Felicitaciones al autor y a Cronica Digital por publicar este documento.
Ester y Comunidad Zona Sur - STGO.
Muy mal termina su mandato el cardenal Errazuriz y, peor aun, en lo que esta el Padre Precht, gran amigo del Cardenal y el como ninguno sabe todas las barbaridades que cometieron los uniformados en contra de gente sencilla, Muy loable el Homenaje a los sacerdotes que fueron asesinados por estar junto al gobierno del Presidente Allende y la Unidad Popular. No los olvidemos como tampoco a TODOS los martires que entregaron su vida por una sociedad mejor para todos.
Felicitaciones al autor y a Cronica Digital por publicar este documento.
Ester y Comunidad Zona Sur - STGO.
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