LA IZQUIERDA SE HACE CAMINO AL ANDAR
Las elecciones parlamentarias y presidenciales pueden marcar un hito en la vida política chilena. Por primera vez desde que comenzó la llamada "transición", hoy se abre la posibilidad de que candidatos comunistas sean elegidos parlamentarios de la República.
Hay quienes no alcanzan a comprender la real dimensión de este hecho. En verdad, más que falta de comprensión lo que ocurre es que también es transversal esa especie de acostumbramiento a la ausencia de los comunistas y su papel en una acumulación de fuerzas que considera ciertamente la institucionalidad parlamentaria.
Romper esa exclusión será un paso adelante contundente, favorable a todos quienes creen que para avanzar en justicia social y democratización se requiere de las ideas y de la fuerza de los comunistas, aún cuando no se esté de acuerdo con ellos.
A esa convicción ha llegado una parte importante de la ciudadanía.
En buena medida, eso ya se expresó en las elecciones municipales pasadas.
Por cierto, hay un sector que observa con mucha preocupación, incluso rabia, que los comunistas sean elegidos.
Se ha llegado a este momento en medio de varios hechos relevantes:
1) Un evidente agotamiento de la llamada "política de los consensos" o "democracia de los acuerdos", que incluye una explícita crisis de la Concertación como bloque político y un estancamiento de la derecha en su crecimiento electoral, pero con una legitimación de poder que la tiene en franca disputa por conquistar el gobierno.
2) Una crisis del sistema económico neoliberal que, a pesar de todos los esfuerzos que se hacen en Chile por evitar su desprestigio, sigue mostrando claros signos de agotamiento, aún cuando es Piñera y su sector el más interesado en profundizar ese frustrado modelo de acumulación financiera.
3) Una dispersión de las fuerzas democráticas, de izquierda y progresistas, incluso en pugna político-electoral, que podría favorecer a la derecha.
En este contexto, y cualquiera sea el escenario, la elección de parlamentarios comunistas es una fortaleza para la izquierda y su proyección de futuro.
El movimiento y la lucha social seguirán adelante y serán favorecidos por la elección de esos parlamentarios. La inserción en esas luchas se gana con fuerza y vocación, y no por decreto, y por eso los comunistas han logrado ascender en esas representaciones sociales.
Ha sido un tremendo acierto político la propuesta que el candidato presidencial de la izquierda, Jorge Arrate, ha formulado a los demás candidatos para impedir que la derecha llegue al gobierno. Es una propuesta de contenidos, que empuja en pro del interés de las mayorías nacionales y de las fuerzas democráticas que son la mayoría en el país.
Ha sido la izquierda la que ha formulado esta propuesta, y con ese gesto, una vez más, ha demostrado su vocación republicana, democrática y socialista.
Esta fuerza que puede avanzar significativamente en estas elecciones depende del voto conciente de muchas y muchos ciudadanos. Sí: aún en medio de un sistema binominal y de un modelo que niega el pluralismo, estas elecciones pueden ser muy importantes para la izquierda. Los momentos políticos hay que vivirlos intensamente o no sirven para avanzar.
Y estas elecciones tienen su particularidad.
Votar por los parlamentarios comunistas y por el candidato presidencial de la izquierda es un acto de gran profundidad democrática.
Por Juan Andrés Lagos. Periodista y Academico. Miembro del Consejo Editorial de Crónica Digital.
Santiago de Chile, 11 de diciembre 2009
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