Principal | Política | DIPUTADOS COMUNISTAS RINDEN HOMENAJE A SALVADOR ALLENDE EN CAMARA BAJA

DIPUTADOS COMUNISTAS RINDEN HOMENAJE A SALVADOR ALLENDE EN CAMARA BAJA

Tamao de la fuente: Decrease font Enlarge font
image

Intervención Diputado Guillermo Teillier en el parlamento en homenaje a Salvador Allende por los 40 años del Triunfo de la Unidad Popular.

Hace 40 años, cuando triunfó Salvador Allende, el 4 de septiembre de 1970, sentimos una inmensa y auténtica alegría, la alegría del pueblo, de los trabajadores, de los estudiantes, de las dueñas de casa, de los más desposeídos, que sentían que su gobierno había llegado a la Moneda.

Nunca pensamos, en esos momentos que este gobierno nuestro, popular y de las grandes transformaciones sociales, 3 años más tarde, caería producto de un golpe de estado fraguado en las sombras, auspiciado y financiado desde las más altas esferas de poder del gobierno norteamericano de la época, encabezado por Richard Nixon, coordinado por el golpismo civil en Chile y entregado, en su conducción operativa y represiva a las Fuerzas Armadas, encabezadas entonces por el dictador Augusto Pinochet.

Las consecuencias las conocemos, las conoce el mundo entero. Esperamos que esto no vuelva a suceder nunca más y que lo logremos entre todos. No fuimos una excepcionalidad en A. Latina. Hace poco más de 20 años, nuestras naciones recién empezaron a salir de la negra noche del temor y de la antidemocracia, mientras el socialismo se desmoronaba en Europa. Hoy, cuando en casi toda América del Sur se conmemora el bicentenario de la independencia de nuestros estados nacionales, de nuevo florece la democracia. Varios gobiernos son conquistados y dirigidos por convergencias políticas y sociales, como las que encabezó el Presidente Salvador Allende, con programas y políticas de gobierno acorde a los tiempos y los cambios producidos en el mundo.

Lo nuevo es que junto y en medio de estos procesos democráticos, valorando y perfeccionando la democracia, haciéndola más participativa, más justa e igualitaria, los ideales socialistas renacen, mientras que el neoliberalismo se encuentra en crisis y no responde a los anhelos de los pueblos.

De nuevo también, hay atisbos de golpes de estado con apoyos encubiertos, solapados, como el que se intentó en Venezuela o como el que fructificó en Honduras, pero cuyos orígenes ideológicos están claros.

América Latina no necesita de bases norteamericanas, ni de bloqueos eternamente inhumanos, ni cancerberos o provocadores de conflictos. Necesita de la paz y de la integración, del entendimiento, de mayor tolerancia, que también las necesitamos en Chile. Unidos e integrados podremos relacionarnos mejor con los centros de poder de EEUU, Europa y Asia. Temas tan candentes como el aprovechamiento de nuestras riquezas básicas, la defensa de nuestra biodiversidad, el crecimiento económico y el fin de las desigualdades abismantes, el tema de la droga y el de las profundas carencias que aún agobian a millones de personas en América Latina y el Caribe, podrán ser considerados y resueltos de mejor manera.

Salvador Allende, el gran estadista y Presidente constitucional, leal a su pueblo, está presente en todo este proceso. Cuando nos acercamos a los 40 años de la culminación victoriosa de una larga batalla del pueblo chileno, es una fecha muy propicia para rendirle homenaje.
 
Y lo hacemos al decir con fuerza, cuanta razón tenía Salvador Allende al luchar tan denodadamente por la nacionalización del cobre. De una u otra forma ya no hay nadie en este país que se niegue a buscar la forma de ejercer de mejor manera el derecho de nuestro pueblo a usufructuar de su riqueza principal, desde royalty mezquinos hasta la renacionalización. Es un proceso que está presente en toda América Latina. Como lo está también el necesario cambio de una institucionalidad obsoleta, excluyente, discriminatoria y nada de participativa, que en primer lugar, hoy, debe garantizar los derechos de nuestros pueblos originarios y en especial los del pueblo mapuche. Y generar un sistema electoral democrático y proporcional que termine con la exclusión de una vez por todas en nuestro país.

Hace mucha falta la sensibilidad social, que se expresaba en el pensamiento de Salvador Allende, en especial respecto de los derechos de los trabajadores, que se deben establecer con la máxima prontitud para que no siga sucediendo lo que a los mineros de la mina San José y a tantos trabajadores sub contratados y sub valorados o despedidos injustamente.

Sensibilidad social que ha faltado y hace falta para defender la salud y la educación pública. Sensibilidad social que exigimos para una reconstrucción más pronta y efectiva de los efectos del terremoto.

Para la izquierda - hablo también a nombre de sectores que no están directamente representados en esta sala - Salvador Allende fue un modelo de luchador social, participe desde estudiante contra la dictadura militar de Ibáñez, impetuoso adversario del régimen autoritario de Alessandri Palma, Ministro de Salud de Pedro Aguirre Cerda, enemigo de la Ley Maldita de González Videla, forjador incansable de la unidad del pueblo, empeñoso buscador del entendimiento por la preservación de la democracia constitucional. Los comunistas estuvimos con él en todas de estas grandes gestas. Nos sentimos orgullosos de ello y de quien ofrendó su vida al futuro y en especial a las jóvenes generaciones de chilenas y chilenos, que buscan casi con desesperación el ejemplo de ética y moral política que deben tener los conductores de una nación como la nuestra, ese ejemplo está en Salvador Allende Gossens.

 Y quiero terminar estas palabras como lo hacia el Presidente

¡Viva el pueblo!
¡Vivan los trabajadores de mi patria!
¡Viva Chile!

Santiago de Chile, 1 de septiembre 2010
Crónica Digital

Comentarios (0 Publicado):

Envie sus comentarios comment

Por favor ingrese el codigo de la imagen:

  • email Email a un amigo
  • print Imprimir version
  • Plain text Texto plano
Tags
No hay tags para este articulo
Rate el articulo
5.00