ACURRÚCAME AMOR

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Hola, tengo 19 años y hace poco tuve relaciones por primera vez con mi novio. Al principio sentí dolor pero después ya no sentí nada. Cuando volví a tener relaciones con él nuevamente, seguí sin sentir nada ¿a qué se debe y que puedo hacer?
Gracias.

Soy Claudia, y recién empecé con mi pololo, pero me siento muy confundida porque he leído que se sienten cosas muy agradables, pero a mí no me pasa nada o creo yo, por eso le pregunto ¿cuándo sé que logré el orgasmo? ¿ la mujer sabe cuando se va a correr? Espero me responda pronto.

Hola, tengo 17 y un problema que me preocupa, y es que tengo una pareja que me gusta mucho, pero cuando tenemos sexo, nunca logro sentir lo que dicen mis amigas. Mi novio cree que no lo quiero y no es así, yo me siento muy bien antes de empezar, cuando él me acaricia y me besa, pero después ya no voy sintiendo nada.

Estos emails son algunos ejemplos de confidencias en medio de la angustia que se siente ante el desconocimiento, la duda, los porqués…

Falta a estas chicas, y a otras tantas que escriben, conocer acerca de su cuerpo, sus reacciones y fisiológicamente hablando, como funciona su organismo, a partir de intereses sexuales.

Muchas creen que tienen alguna anomalía y por ello no pueden sentir placer sexual. Cuando una sabe que el principal órgano del placer sexual es el cerebro, aleja esas preocupaciones. El cerebro, se encarga de procesar los estímulos eróticos que provienen tanto del cuerpo como de la mente.

Hay que aprender además que las primeras veces resultan, sino dolorosas, molestas y los temores al embarazo, la desnudez y comenzar en una actividad desconocida, como es la relación sexual, lleva una preparación emocional y sentimental; apoyo por parte del chico y especialmente mucha ternura, cariños, palabras que indiquen seguridad, tranquilidad.

Muchas veces, el propio joven no tiene experiencia, está igualmente ansioso, y no sabe como actuar de la mejor manera. Entre el nerviosismo, se pierde, y de lo único que se acuerda es que debe penetrar. El acto de pura belleza soñado, acariciando largamente, se convierte en una simple banalidad, en algo que deja sino desagrado, resulta frustrante porque no es lo que se esperaba.

Independientemente de que cada mujer siente y condiciona el erotismo de acuerdo a su singularidad, el placer sexual es un derecho, un derecho sexual, y de manera alguna debemos renunciar a él. Estas muchachas escribieron buscando información, la posibilidad de aclarar sus dudas, y sin embargo, no se sinceraron con su pareja, no le exteriorizaron su situación, su no sentir.

AMOR Y EMOCIONES

Muchos de los mecanismos en la respuesta sexual femenina se conocieron gracias a los trabajos de los norteamericanos William Masters y Virginia Johnson, quienes revolucionaron el campo de la sexología en los años 70, del siglo pasado. Se pudieron establecer algunas tenencias generales en la respuesta sexual femenina, aunque no son necesariamente universales. Entre ellas:

La respuesta sexual en las mujeres está particularmente asociada a recuerdos, fantasías y sensaciones ligadas a su parte emocional y táctil, mientras que en el sexo masculino está más vinculada a imágenes visuales.

En relación a las zonas erógenas, sobresale el clítoris, los pezones, los labios, la parte interior de los muslos y los costados del cuerpo, aunque varían de mujer a mujer.

Las mujeres tienden a responder positivamente a una estimulación sexual continua, es decir, sin interrupciones.

El tiempo de excitación de las mujeres es más largo que el de los hombres, y necesita de una fase de deseo inicial, sustentada en fantasías y la corporalidad del otro.

Si bien es importante conocer como funcionamos nosotras las mujeres, la clave de nuestra riqueza erótica y sexual se imbrica esencialmente con el amor. Una fuerte atracción sexual –la famosa química—puede ser el preludio de una relación que inevitablemente decaerá si no se enriquece en el vivir cotidiano con ingredientes afectivos y humanos que es hablar de esa cercanía que solo se logra ante el respeto, el halago, el orgullo de vivir con alguien especial a nuestros ojos.

Por ello, cuando vayas a vivir tu primera experiencia, la segunda o la tercera, pide ante todo ternura, cariño, respeto, cuidado, atención, mimos… Pide y no te quedes callada.

Por Aloyma Ravelo de Revista Mujeres

Santiago de Chile, 30 de julio 2007
Crónica Digital , 0, 82, 8

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