ELEMENTOS PARA UNA POLÍTICA DEMOCRATICA DE SEGURIDAD CIUDADANA

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Se ubica siempre en el contexto de una política democrática en general, que abarque todas las dimensiones necesarias para dar seguridad a todos los seres humanos: Seguridad Personal, Seguridad Social, Seguridad Familiar, Seguridad Laboral, Seguridad Previsional, Seguridad Sanitaria, etc. Esta destinada a eliminar o disminuir los miedos y las razones de los miedos, que hay presentes en nuestra sociedad.

Esta dirigida a disminuir los niveles de violencia, de cualquier naturaleza, que hay en nuestra convivencia, por lo tanto debe evitar el uso de soluciones violentas para enfrentar la inseguridad. Tanto por una cuestión de principios como por eficacia, pues no se puede terminar la violencia, con mas violencia. El castigo, cuando llega, llega siempre después que el mal está causado. Queremos evitar el mal. Además que es mucho más barato prevenir que castigar ( y aunque fuera mas caro). Las armas y la justicia por propia mano son los mejores aliados de la inseguridad. Con ellas solo se inicia el circulo vicioso de la violencia.

Una política democrática de seguridad ciudadana no estigmatiza, especialmente a los sectores mas vulnerados y mas desposeídos. La gran mayoría de los pobres no delinque y si lo hacen muchos no pobres. Lo que pasa es que cada cual no comete el delito que quiere, sino el que puede. El concepto de delito contiene una amplia gama de conductas. Los fraudes, la evasión tributaria, la apropiación de fondos previsionales u otros, son tanto o más frecuentes que los delitos cometidos generalmente por pobres y son socialmente más dañinos, solo que generalmente su efecto social es indirecto y, sus autores son personas con poder Los delitos del Banco Riggs o de Inverlink no son posibles de cometer por “un cualquiera”.

Considera las causas mas profundas y variadas de las inseguridades, relevando la prevención social y atacando los factores asociados a la delincuencia, como las desigualdades y el deseo de ellas (éxito), las discriminaciones y el afán de lucro excesivo, fácil y rápido. Por otra parte, la inseguridad ciudadana es otra injusticia social más, pues se distribuye desigualmente, de acuerdo a los ingresos de cada uno.

Tiene, por lo tanto un sentido de transformación social. Cada sociedad tiene las inseguridades que produce, por lo que promueve el cambio social, examinando críticamente las condiciones sociales de nuestra convivencia. “El delito es un síntoma” dijo el General Ugarte, ex -Director de Carabineros. Una política democrática ataca principalmente la enfermedad y no solo los síntomas.

Apunta a la reparación y protección de la víctima, en todas las dimensiones en que esta haya sido violentada. Considera el castigo como un mal inevitable, reservándolo para los atentados mas graves a nuestra convivencia, y destinado a no generar una sensación de impunidad.

Considera a la seguridad como una, pública e igual para todos. Carabineros es la única institución para la prevención policial. Evita que el dinero mande en las políticas al respecto, ya que por una parte, al convertirse en negocio, se deja de tener interés en que el problema se acabe, y por la otra, porque se distribuye la seguridad de manera proporcional a los recursos que se tengan, lo que como es claro, se opone al ideal democrático.

No concibe a las políticas sociales como un medio para la prevención del delito. Sino, por el contrario, como la decisión de la sociedad para hacer efectiva la vigencia delos Derechos Humanos. Por ej. Los jóvenes tienen derecho a tener lugares de deportes o esparcimiento, no para que no delincan, sino por el solo hecho de existir. Esto, independiente que el efecto preventivo se produzca.

Promueve la confianza en los otros. No se puede superar el miedo con medidas que tienen como fundamento el miedo al otro. Si como es obvio, estamos obligados a convivir en sociedad, con otros, pero los veo como potenciales atacantes, ¿ Cómo podré sentirme seguro por mas medidas que tome?.

El problema de las drogas debe ser debidamente contextualizado y comprendido para no caer en simplismos. Chile es uno de los países con mas alto uso de drogas legales en el mundo, como calmantes, estimulantes, etc.(Además del alcohol y el tabaco, que son las que mas daño causan en nuestro país)

No es entonces raro, en nuestro medio, el consumo de drogas. En esta perspectiva, las drogas, legales e ilegales, consumidas por algunos para mantener sus niveles de “éxito” o precisamente por haberlos alcanzado, y por otros, para soportar sus frustraciones, no son solo la causa de la vida que llevan, sino también su resultado. Por tanto, se deben privilegiar las medidas preventivas la rehabilitación de los consumidores problemáticos y evitar la estigmatización de los consumidores. Por otra parte debe impedir la instalación de los grandes narcotraficantes, que financian el delito y con su poder económico corrompen las instituciones. Por último, y como siempre, debe buscar en el tipo de convivencia que se tiene, las claves de los problemas que nos afectan. Todos somos responsables de lo que ocurre, proporcionalmente al poder que tengamos.

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Mauricio Correa, Autor de el artículo

*) Es Abogado. Secretario Ejecutivo Corporación Ciudadanía y Justicia. Académico del Instituto Jorge Ahumada. Colaborador de Crónica Digital en temas de Seguridad Pública.

Santiago de Chile, 4 de diciembre
Crónica Digital
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