Pedro Felipe Ramírez:“NUESTRO MAYOR IMPERATIVO ÉTICO ES LA UNIDAD PARA CAMBIAR CHILE”

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En la impresionantemente amplia trayectoria política de Pedro Felipe Ramírez también se registra un paso por el Periodismo. En 1967, era uno de los más connotados cuadros dirigentes de la izquierda del PDC, que enarbolaba las proposiciones alternativas de la vía no capitalista de desarrollo y de la unidad social y política del pueblo. Para divulgar esas ideas, inició el proyecto de la revista “Desfile”, encabezando un equipo que incluía a dos de los más grandes periodistas que ha conocido nuestro país: José Gómez López y Eugenio Lira Massi.

La iniciativa tuvo una breve historia, pues el propio Presidente Eduardo Frei Montalva, disgustado con el enfoque crítico de la publicación, se encargó de posibilitar su cierre y de purgar a Ramírez. Hoy, cuando recuerda el episodio, se apresura en puntualizar con una sonrisa que no ha sido la única ni la más grave circunstancia en que ha enfrentado la persecución por procurar mantener la coherencia política y ética en la vida.

Su historia pública comenzó cuando asumió la presidencia dela FECH, como uno de los precursores de la generación dela ReformaUniversitariade los años60. Afinales de esa década, fue electo diputado. Y como uno de los principales representantes de la tendencia “tercerista” del PDC, para las elecciones presidenciales de 1970 defendió la tesis de la convergencia de la colectividad con los comunistas y los socialistas para un camino democrático hacia la construcción de un “socialismo comunitario”.

Por eso, no fue raro que en 1971 fuera uno de los fundadores dela IzquierdaCristianay de los impulsores que la emergente colectividad se incorporara ala UnidadPopular.Durante el Gobierno de Salvador Allende fue subsecretario general dela IC, trabajando codo a codo con su secretario general Bosco Parra, y luego fue designado Ministro de Minería y unos días antes del golpe de Estado llegó a la cartera de Vivienda.

El 11 de septiembre de 1973 fue uno de los hombres dela IzquierdaCristianaque llegó hasta Fensa, en el Cordón Industrial Cerrillos, a intentar emprender la resistencia. Unas semanas después fue detenido. Fue el inicio de más de tres años de torturas y prisión política en diez campos de concentración y reclusión, incluyendola Escuela Militar,la Isla Dawson,la Academiade Guerra Aérea, Ritoque y Tres Álamos.

Partió al exilio en Venezuela, donde trabajó con Jorge Giordani, actualmente ministro del Gobierno Bolivariano de Hugo Chávez. Regresó en los80 aChile y se incorporó de inmediato a la lucha contra la dictadura, asumiendo en la clandestinidad la secretaría general dela IzquierdaCristiana.

Cuando comenzaron las Protestas Nacionales en mayo de 1983, irrumpió nuevamente en la palestra pública, asumiendo como uno los rostros que dieron la cara al frente del pueblo que, con barricadas y cacerolazos, se rebelaba en el país. Así, fue nuevamente encarcelado por una entrevista en la revista “Análisis”, editada por Pamela Jiles, en la que llamaba a desarrollar la insurgencia civil y preparar el Paro Nacional. Terminó en la prisión con el director Juan Pablo Cárdenas, hoy Premio Nacional de Periodismo.

El 30 de octubre de 1984, se realizó una jornada de paralización nacional de enorme magnitud, a raíz de la cual la dictadura decretó el Estado de Sitio. En este escenario de embestida represiva, la visibilidad política de Ramírez se interrumpió abruptamente, producto de una turbia maniobra dela CNI.

Aunque nunca se desvinculó de la evolución política y social del país, asumiendo por ejemplo como director dela FundaciónSalvadorAllende, decidió regresar al centro de la actividad política cuando la derecha triunfó en las urnas. Se emociona cuando señala que fue acogido nuevamente porla ICpara tener una trinchera desde que vivir y morir en el esfuerzo de crear una alternativa de democratización del país desdela Izquierda.Lohizo, cuenta, luego de consultar su parecer a su viejo amigo y maestro, Bosco Parra.

En el Tercer Congreso Nacional dela IzquierdaCristiana, concluido en diciembre del 2010, fue electo en forma unánime para integrarla ComisiónPolítica, luego de que fue propuesto por el presidente saliente Manuel Jacques.

En entrevista con Crónica Digital, se refirió ampliamente a las acciones quela IzquierdaCristianase encuentra desarrollando. Esta es parte de la conversación.

–Se ha anunciado el nacimiento de una Izquierda Ciudadana. ¿Eso significa que la Izquierda Cristiana desapareció o a lo menos que cambió su nombre?

–En una reciente entrevista con Plataforma Nexos, Bosco Parra recordaba que en 1971 no estaba de acuerdo con que nos denomináramos “Izquierda Cristiana”. Señalaba que no era consistente con la reflexión que entonces hacían los teólogos de la liberación. Agregó que perdió esa votación (se ríe). Sin perjuicio de ello, lo concreto es que hoyla Izquierda Cristianaes una fuerza que tiene más de cuarenta años de historia, y que cuenta con un capital político, ético y simbólico necesario para la construcción de más Izquierda para Chile. Por lo tanto, no ha cambiado su nombre ni tampoco ha dejado de existir como partido. En coherencia con la vocación que nos ha inspirado desde los más remotos orígenes dela IzquierdaCristiana, que es el impulso de la unidad social y política del pueblo, hemos conformado un espacio más amplio de agrupamiento de hombres y mujeres de izquierda, procedentes de la izquierda social, del movimiento poblacional y estudiantil, y de otras tradiciones de la izquierda chilena que se habían agrupado en el Movimiento Amplio de Izquierda (MAIZ), a la cual hemos denominado Izquierda Ciudadana. A esta construcción política,la IzquierdaCristianaha concurrido con su propia identidad, con su nombre y con sus banderas, y después de reiterar en esta hora su vigencia como organización política.

–¿No es una arrogancia pretender atribuirse la representación de la ciudadanía de izquierda o del movimiento ciudadano que se manifestó en las calles el 2011?

–Nunca hemos pretendido o siquiera insinuado tales cosas… La izquierda siempre fue plural en Chile y esta diversidad tenía canales apropiados de expresión, lo que fue una de las claves fundamentales que le permitió construirse como una alternativa viable de gobierno. El Presidente Salvador Allende, de quien me honro de haber sido uno de sus colaboradores, siempre promovió este principio. Hoy constatamos que, por una parte, no hay espacios suficientes para la representación de aquella diversidad, lo que ha sido un obstáculo evidente para la unidad de la izquierda. Por otra parte, vemos que existe una ciudadanía que cuestiona crecientemente el modelo neoliberal y que al mismo tiempo aún no tiene canales suficientes de expresión en el campo de la política. Hemos creado entoncesla IzquierdaCiudadanacomo herramienta que se pone a disposición de la tarea de construir esa izquierda unida en su diversidad y también al servicio de la ciudadanía que reclama nuevos espacios de participación política. Lo hacemos con modestia, porque por cierto no pensamos que sea una construcción acabada. Ahora, si su pregunta se fundamenta solo en el nombre elegido, habría que consignar que, me imagino, los fundadores del Partido Socialista nunca pretendieron, por haber escogido esa denominación, tener el monopolio de todos los que tienen convicciones socialistas, o que los formadores del Frente Patriótico Manuel Rodríguez quisieran representar a  todos los patriotas. La misma Izquierda Cristiana, en sus Fundamentos Ideológicos de 1971, decía que, a pesar de su nombre, no monopolizaba a los cristianos y ni siquiera a los cristianos de izquierda.

–Se ha señalado que la conformación de la Izquierda Ciudadana fue una operación política tomada solo por las Comisiones Políticas de la Izquierda Cristiana y del MAIZ. ¿Es cierto?

–¿Comencemos porla IzquierdaCristiana?

–De acuerdo.

–Desde su fundación,la IzquierdaCristianaimaginó un horizonte de síntesis superior con otras fuerzas de la izquierda. Por ejemplo, lo planteó Rafael Agustín Gumucio cuando se formó el Partido Federado dela UnidadPopular.Lo señalóla Direcciónde Resistencia dela ICen noviembre de 1973. Fue una de las resoluciones del Primer Congreso de 1978. La idea específica dela IzquierdaCiudadanatampoco es nueva o reciente enla IzquierdaCristiana.El anterior presidente partidario, Manuel Jacques, en el Segundo Congreso Nacional en 2006, y después en sus cuatro años a cargo de la organización, impulsó la noción de una “doble IC”: Izquierda Cristiana + Izquierda Ciudadana. Luego, en el Tercer Congreso Nacional, que concluyó en diciembre de 2010, en que participé en forma directa y constaté una participación muy importante y democrática, se tomó la decisión, en forma unánime, de crear una Nueva Fuerza de Izquierda, lo que entendí coherente con la reflexión que se desarrollaba desde antes. De hecho, fue la tarea principal que se me encomendó en el momento de ser electo enla ComisiónPolítica.A mi juicio, fue muestra de la madurez dela IzquierdaCristiana, en el sentido de definir una política de construcción muy amplia y muy unitaria, que nos permitiera tener más fuerza para hacer más viable la lucha por los cambios que están pendientes en el país desde el termino de la dictadura. Ese fue el sentido con que se promovió la conformación del MAIZ, en cuyos primeros pasos trabajé con todos los ex presidentes y ex secretarios generales dela IzquierdaCristianaque forman parte de nuestras filas. Ahora bien, el 16 de junio pasado se desarrolló una Asamblea de Dirección Nacional dela IzquierdaCristiana, en que se hizo un balance del MAIZ y en la que se constató que, reconociendo la potencia de esta experiencia, adolecía de la limitación de no haber definido una posición común para enfrentar la lucha en el plano electoral y la disputa del poder institucional, lo que es muy importante para una perspectiva de cambio, como lo muestran los procesos revolucionarios y de avanzada en el continente. Así que se acordó, en forma democrática, proponer al MAIZ una nueva herramienta,la IzquierdaCiudadana, y que para hacerla posible se pondría a disposición el instrumento legal en cuya formación trabajamos los integrantes dela ComisiónPolíticadela IzquierdaCristianadesde mediados de octubre del año pasado.

–¿Y que pasó con el MAIZ?

–El MAIZ tenía una asamblea general el sábado 30 de junio, dos semanas después, y en esa oportunidadla IzquierdaCristianaformuló su propuesta. Las resoluciones que se adoptaron, consensualmente, establecieron en forma muy clara que el MAIZ valoraba políticamente en términos positivos la proposición dela IzquierdaCristianay, además, en coherencia con el respeto a la diversidad que lo ha caracterizado, que reconocía la legitimidad de la decisión de todos quienes decidieran incorporarse de inmediato a la iniciativa de crearla Izquierda Ciudadana.En esta misma ocasión, se expresaron en un sentido favorable personas independientes, como Gloria Maira, al igual que las otras organizaciones políticas que se integraron al MAIZ desde su origen: es decir,la Acción SocialistaAllendista, el Movimiento Nueva Izquierda yla AsambleaDemocrática.El diputado Sergio Aguiló también tomó esta opción.

Entonces, no todo el MAIZ es parte de la Izquierda Ciudadana.

–En efecto.La IzquierdaCiudadananunca ha pretendido agrupar a todo el MAIZ, pero todos los integrantes dela IzquierdaCiudadanason parte del MAIZ, han participado en su construcción, y hoyla IzquierdaCiudadanaes un componente más de la diversidad del MAIZ como expresión movimientista. Mucho más importante es que ala IzquierdaCiudadanahan comenzado a incorporarse hombres y mujeres de izquierda, sobre todo jóvenes, que no habían sido parte del MAIZ o dela IzquierdaCristiana.Estamos por unir, por sumar fuerzas, aún cargando nuestras diferencias, las que como sentenciaba Bosco Parra antes del golpe de Estado siempre serán menores que las que tenemos respecto de la derecha y los fascistas. De hecho, tengo la certeza que ninguna persona de izquierda y con ética de izquierda puede pretender introducir tensiones en nuestras propias filas, porque eso solo puede interesar a la derecha y los fascistas…

–He sabido que en el MAIZ hay quienes cuestionan que la Izquierda Ciudadana no es más que la Izquierda Cristiana que absorbió a una parte del MAIZ.

–Eso me parece una pequeñez. Está fuera de mi marco ético comprender la política de izquierda de esa forma, que es la que precisamente repudia la ciudadanía. Con todo, no lo he escuchado a nadie que efectivamente haya participado en el MAIZ, dicho esto con respeto por los que prefieren el oficio de comentaristas… ¿Puedo agregar algo que no pareciera estar explícito en sus preguntas?

–Claro.

–Lo más importante es quela IzquierdaCiudadananace con el propósito de negarse a sí misma. Es decir, en la medida que es una herramienta que se pone a disposición de la ciudadanía de izquierda, que la invita a apropiarse del instrumento, necesariamente deberá experimentar muy radicales y muy permanentes procesos de democratización, en que el dibujo se vaya delineando entre todas y todos, sea construcción colectiva e ininterrumpida. Por ello, consideramos que todos los pasos que hemos dado hasta hoy tienen una naturaleza necesariamente provisoria. Es diferente ala IzquierdaCristiana, que tiene una historia, y una conceptualización ideológica y una construcción política mucho más definidas, y que legítimamente deberá concursar con otras y otros en el proceso, sin que por ello pierda su identidad.

–Es evidente que en el MAIZ no todos comparten el pacto que la Izquierda Cristiana y la Izquierda Ciudadana suscribieron en esta elección municipal.

–A comienzos de este año, se resolvió un documento que se denominaba “El MAIZ se despliega el2012”, en cuya elaboración participaron, principalmente, los compañeros Jorge Arrate y Víctor Osorio, presidente dela IzquierdaCristiana.Era una especie de ruta de navegación política. Allí se indicaba que el MAIZ, en términos conceptuales, es un “movimiento de código abierto”, es decir, flexible y que se propone la inclusión de la diversidad. En lo que se refiere a pactos electorales, se precisaba que ello implicaba que el MAIZ, en cuanto tal, no suscribiría pactos electorales, pero que al mismo tiempo respetaría las definiciones que en esta materia adoptaran las orgánicas del MAIZ, políticas o territoriales. Así,la Izquierda Ciudadanayla IzquierdaCristianatomaron un camino, que no pretende comprometer a todo el MAIZ, pero frente al cual la posición del MAIZ debe ser de respeto e inclusión en el marco de su diversidad. Por lo demás, todos los candidatos a concejales que ha presentadola IzquierdaCiudadanaadhieren al MAIZ, así como también el compañero Mauro Tamayo, joven y talentoso profesional que es concejal y dirigente ciudadano de Cerro Navia, y que postula a la alcaldía con el respaldo de toda la oposición.

–¿Cómo se compatibiliza la propuesta de una Izquierda Ciudadana, y su crítica radical al neoliberalismo, con haber suscrito un pacto electoral con la Concertación?

–La IzquierdaCristianaha señalado en forma pública, y en ello ciertamente coincidela IzquierdaCiudadana, que no somos ni pretendemos ser parte dela Concertación.Másaún, hemos manifestado que si la derrota de la derecha en que estamos empeñados, conduce a un quinto Gobierno dela Concertación, ello no resolverá los problemas más de fondo del país, que pasan por una Asamblea Nacional Constituyente y una nueva Carta Fundamental, por democratizar profundamente el país, así como por superar el neoliberalismo, lo cual supone entre otras cosas poner fin al lucro en la salud y en la educación, recuperarlas como derechos sociales, o la renacionalización del cobre, del litio y el agua. Ahora bien, lograr esos propósitos hace imprescindible acumular mucha fuerza y voluntades, frente a la evidente resistencia que opondrá la derecha política y económica, aparte de los sectores neoliberales anclados enla Concertación. Conestas ideas y con esta perspectiva es que firmamos el pacto electoral “Por un Chile justo”, integrado por dos fuerzas que han sido parte dela Concertacióny también por otras dos fuerzas que no son ni serán parte dela Concertación… Me parece legítimo que no se comparta el pacto que hemos suscrito, lo que no comparto es que la crítica se haga desde el lugar de la caricatura.

–¿No cree que están siguiendo al Partido Comunista en el camino de dar oxigeno a la Concertación?

–En primer término, precisemos que no estamos “siguiendo” al PC, al cual ciertamente consideramos un histórico aliado en el interior del movimiento popular chileno, con el que hemos tenido coyunturas de una mayor o menor coincidencia, pero siempre en un clima de intercambio fraternal.La IzquierdaCristiana, luego de un intenso análisis en el que se examinaron todas las opciones posibles, luego de infructuosos esfuerzos desde el MAIZ por lograr un Frente Amplio de Izquierda como paso previo a entendimientos con otras fuerzas, tomó una decisión democrática, soberana e independiente, a partir de una propuesta que no tenía ambigüedad alguna o dobles lecturas, de concurrir a la suscripción de este pacto. En esa opción también hubo coincidencias con todas y todos los que concurrieron ala IzquierdaCiudadana.Ahora bien, en esa misma resolución se establecía que no renunciaremos al propósito de unir a toda la izquierda, desde el MAS hasta el Partido Igualdad, por más difícil que sea, por más profundas que parezcan las discrepancias en esta coyuntura electoral. A todos ellos los consideramos compañeras y compañeros con los que debemos y tenemos que abrir un camino de convergencia. Y por ello hemos procurado mantener, en este tiempo, espacios de diálogo e incluso de cooperación con actores de izquierda que tomaron una opción electoral diferente.

–La Izquierda Cristiana siempre se ha caracterizado por su componente ético. ¿Cómo se compatibiliza con las rigideces y las asperezas de la lucha electoral por el poder?

–Nuestro mayor imperativo ético es lograr la unidad del pueblo para cambiar Chile en una perspectiva democrática y socialista, lo que significa disputar el poder a la derecha y los grupos dominantes en todos los terrenos: en las calles, en los espacios de la vida cotidiana, en los movimientos sociales, y también en los procesos electorales. Para mi generación, la que construyóla IzquierdaCristiana, la figura de Camilo Torres tuvo una enorme influencia. Ese cura, promotor incansable de la unidad política de la izquierda colombiana, que luego murió en la guerrilla, señalaba que la opción revolucionaria de los cristianos se fundamenta en el principio evangélico del amor al prójimo. Y en este sentido, Camilo acuñó el concepto del “amor eficaz”. Me parece una categoría ética de enorme potencia, y que considero muy pertinente en la actualidad. A estos respectos,la Teologíadela Liberaciónha hecho contribuciones muy significativas en torno a la necesidad de que los cristianos de izquierda en la política se planteen la lucha por el poder, junto a todas las familias del pensamiento de avanzada, asumiendo el poder como herramienta para el servicio y como herramienta para la transformación.

La ética que nos inspira no puede ser abstracta, no puede limitarse a una palabra y/o acción impotentes frente al desafío de trabajar por los cambios, puesto que no es ético permitir, aunque sea por omisión, que este país permanezca sin mínimos cambios. No es ética la crítica sin compromiso concreto, tampoco es ético que se evite asumir las complejidades de la lucha política por el solo temor de los costos que puede implicar, como tampoco es ético que se anteponga la diferencia frente al desafío de la unidad, o que se reemplace el debate fraternal por los prejuicios y descalificaciones que separan.

–¿En ese sentido, cuál es su visión del estado de la Izquierda Cristiana?

–No conozco a nadie enla IzquierdaCristianade Chile que no comparta esta mirada. Me ha causado una enorme alegría constatar que el sentido ético con que la fundamos en 1971 se ha mantenido en el tiempo, y en particular que su dirección política tiene una convicción profunda sobre esta materia clave. Me ha sorprendido favorablemente constatar su calidad ética y política. Tampoco conozco a nadie, que sea realmente de izquierda, que hoy no valore este claro y vigente aporte ético dela IzquierdaCristiana.En todo caso, en los años de vida que me quedan por vivir, trabajaré para que nadie nos aparte de este camino, puesto que regresé a las primeras filas de la política para combatir a la derecha y para que Chile se vincule, en este tiempo histórico y no en un ignoto futuro, al camino de liberación que recorre nuestra América.

Por Iván Gutiérrez Lozano. El autor es periodista y director de Crónica Digital.

Santiago de Chile, 16 de agosto 2012
Crónica Digital

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1 Comentario

  1. Miente el Sr.Pedro Felipe Ramírez en relación al MAIZ.
    En el encuentro de Junio que el menciona,se acordó realizar un encuentro programático del MAIZ para zanjar el camino a seguir.Sin embargo , en un acto absolutamente reñido con la ética , este encuentro acordado por votación mayoritaria para realizarce antes de fines de Septiembre ( 22y 23) fue postergado para Noviembre unilateralmente por la ex CP y sus integrantes se incorporaron todos a la IC, dejando al MAIZa la deriva, pero los comunales seguimos trabajando en nuestros territorioos.
    La gran mayoría de las y los adherentes del Maiz somos independientes de izquierda y no estamos de acuerdo con el actuar totalitario de las orgánicas, que pusieron sus apetitos electorales por sobre el proyecto original del MAIZ de volver a levantar a la izquierda política, social y cultural en una alternativa de poder en Chile.

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