RUSIA-ESTADOS UNIDOS: EL BUMERÁN DE LAS SANCIONES

0
Por Antonio Rondón

La política de sanciones unilaterales de Estados Unidos contra  Rusia olvida historias y otras experiencias en el orbe, así como  el riesgo de convertirse en bumerán para su propia credibilidad y la  de su moneda.

 

Washington también impone sanciones a China, aunque prefiere catalogarlas como guerra arancelaria. La guerra comercial que  mantiene en algunos rubros con Europa, en el marco del anunciado  propósito del presidente Donald Trump de hacer a Estados Unidos  “grande otra vez”, más bien parece catalizar un movimiento para  buscar una independencia del dólar. En ese sentido, Rusia trabaja desde hace algún tiempo, pues las  primeras restricciones aplicadas en agosto de 2014, seis meses después del golpe de Estado en Kiev, estaban dirigidas a dañar seriamente el sistema financiero del país euroasiático. Las contramedidas de Rusia tuvieron un efecto modesto en Estados Unidos, pero en la Unión Europea, la pérdida del mercado ruso  para sus productos agrícolas se acerca a los 100 000 millones de  euros, afirman expertos.

Además, Rusia aceleró la compra de oro para reforzar sus rese vas que nominalmente superaban en octubre último los 460 000  millones de dólares. La gran mayoría del oro producido en el país es comprado por el  Estado, además de otras adquisiciones que hace en el extranjero.  De ahí que sus compras representen el 17 por ciento del total en  el orbe.

Asimismo, Rusia trabaja con China y la India para incluir en sus  pagos mutuos en las monedas nacionales a la venta de petróleo e,  incluso, de armamentos, como propuso recientemente Nueva Delhi. Europa también se suma a ese movimiento al ver que Washington juega con la moneda verde a su antojo.

Todo ello se convierte  en una especie de bumerán que puede caer sobre el propio país  norteño. Claro que eso no tendrá efecto inmediato y mientras tanto  Washington ataca a Rusia con los pretextos de guardia: injerencia  interna, uso de armas químicas o el caso de Ucrania.

Para anunciar las más recientes restricciones, la Casa Blanca habló de Crimea, cuya soberanía se niega a reconocer, y sobre el diferendo en el Donbass, del cual responsabiliza a Moscú, aunque es  una operación de castigo contra la población de esa región. Ahora  son tres las personas físicas y nueve las instituciones, todas vinculadas de alguna forma con Crimea y el Donbass, las incluidas en la  más reciente lista negra norteamericana.

Con anterioridad, Washington acusó a Moscú de emplear el arma química en el caso del exagente ruso Serguei Skripal, en Reino Unido, aunque el Gobierno de ese país fue incapaz de presentar prueba alguna al respecto. Estados Unidos prohibió el envío de productos de doble uso,  el cese de determinadas exportaciones e importaciones de Rusia,  la degradación de nexos diplomáticos y la suspensión de vuelos de Aeroflot a la nación norteña.

Pero antes amenazó con aplicar  sanciones contra los países que inviertan en el sector petrolero y de  armamentos de Rusia. Analistas consideran que Washington prepara nuevas sanciones.  De esa forma, cualquier pretexto es válido para tratar de aislar a  Rusia y dejarla sin recursos, con menoscabo de su soberanía.

(Tomado de Orbe)

Moscú, 18 de noviembre 2018
Crónica Digital /PL

Compartir en ...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePin on PinterestPrint this page
Compartir

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.