LAS MUJERES PROTAGONIZARON LA SEMANA EN CHILE

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Marchas en Santiago con más de 200 mil personas y en otras 70 ciudades del país, cerraron una semana protagonizada por las chilenas en un amplio movimiento social con motivo del Día internacional de la Mujer, reclamando cese de la violencia de género y por la igualdad laboral, salarial y de derechos sociales, entre otras reivindicaciones.

Aunque las manifestaciones del viernes 8 de marzo fueron el punto culminante de las acciones, las demostraciones comenzaron desde el lunes, cuando casi todas las estaciones del metro capitalino amanecieron con nuevos nombres, con carteles colocados durante la madrugada.

De ahí en adelante se multiplicaron por todo Chile los encuentros de reflexión, las presentaciones artísticas, las convocatorias, las adhesiones a la huelga feminista e incluso la ocupación por estudiantes de facultades de universidades.

Todo bajo la convocatoria de la Coordinadora Feminista 8M, que contó con el respaldo de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), los partidos políticos de oposición y una gran diversidad de organizaciones sociales, estudiantiles, profesionales y gremiales.

En Santiago, una multitud colmó la Plaza Italia, para de ahí avanzar por la Alameda, pasando por el Palacio de La Moneda hasta la calle Echaurren, en un recorrido de unos tres kilómetros, en medio de un fuerte despliegue de seguridad.

Tal fue la afluencia que cuando la cabeza de la marcha llegó el final del recorrido aún no se había despejado el punto de concentración en la Plaza Italia y los carabineros debieron permitir que los manifestantes ocuparan en su avance todas las sendas de la Alameda.

Mujeres asistentes a la marcha expresaron a la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina numerosas motivaciones para estar presentes en la demostración, como la necesidad de alcanzar la igualdad con los hombres, rechazar el acoso sexual, defender los derechos de las inmigrantes, doblemente discriminadas, o luchar por transformar la sociedad para dejar atrás los conceptos machistas y patriarcales.

También se vio la presencia de no pocas familias en pleno y numerosos hombres que desfilaron junto a sus compañeras para respaldarlas en sus reclamos de equidad.

Situaciones similares se vivieron en Iquique, Punta Arenas, Valdivia, Concepción, Temuco y otras muchas ciudades a todo lo largo de Chile, donde lo que prevaleció fue un ambiente festivo y reivindicativo.

La presencia de mujeres, hombres y familias enteras en las marchas alcanzó masividad sin precedentes, según manifestaron las organizadoras y reconocieron las autoridades del Gobierno, que previamente habían fustigado las actividades.

Quienes se negaron a participar fueron los partidos de derecha, mientras que el gobierno celebró por la mañana un pequeño acto oficial en el Palacio de La Moneda encabezado por el Presidente Sebastián Piñera con unos 300 invitados y el gabinete en pleno.

Dirigentas de la Coordinadora 8M han asegurado que la celebración de este 8 de marzo no fue la meta, sino el punto de partida para desarrollar más acciones a lo largo del 2019, que conduzcan a agrupar a los más amplios sectores de la sociedad chilena.

En total son 10 las reivindicaciones, que incluyen el fin a la violencia política, sexual y económica hacia las mujeres y también por motivos sexuales, raciales, en contra de los migrantes y otras comunidades.

Asimismo reclaman el cese de la impunidad de los feminicidios; empleos dignos y seguros; la trasformación del sistema de AFP; y el establecimiento de la educación como derecho social, democrática, no sexista, laica y ajena al mercantilismo.

También se pronuncian por una ley de migración con enfoque de derechos y género; por la sindicalización de las inmigrantes; el aborto legal, seguro y gratuito; y el reconocimiento de los derechos reproductivos como parte de los derechos humanos.

Otras demandas incluyen la exigencia de justicia y verdad ante violaciones de derechos humanos, la desmilitarización de los territorios ancestrales del pueblo mapuche y que se haga justicia en el proceso judicial por el asesinato del comunero Camilo Catrillanca.

Tras las marchas por el 8 de marzo, calificadas unánimemente como históricas, la Coordinadora Feminista 8M se plantea seguir organizando y ampliando un movimiento social en reclamo de sus derechos.

En declaraciones a la Radio Cooperativa, Alondra Carrillo, vocera de esa plataforma, aseguró que la enorme asistencia a las manifestaciones, calculada en unas 800 mil personas, fue resultado de un proceso de organización y de articulación del feminismo al interior de múltiples organizaciones sociales.

Advirtió que las celebraciones por el Día Internacional de la Mujer no fueron la meta sino que el movimiento se plantea “tomar este programa, llevarlo a todas partes y ampliarlo”, y “hacer del feminismo una fuerza social efectiva”.

“Vamos a intentar mantener el llamado a que las mujeres pasemos al frente y no volvamos nunca más a segunda fila, hacernos presente en todos los momentos en la calle para defender los aspectos del programa que estamos levantando”, dijo.

La dirigenta de la Coordinadora 8M consideró lamentable la “noción restringida con que algunos sectores comprenden la política feminista” porque, aseguró, se trata de un movimiento político y siempre lo ha sido. Con ello se refería a las críticas desde el Gobierno de Sebastián Piñera, al acusar a las fuerzas de izquierda de intentar politizar y utilizar en su beneficio las luchas del feminismo.

Explicó Alondra Carrillo que “las nociones de instrumentalización no vienen al caso en un proceso autónomo construido por miles de mujeres de todo el país” y lo consideró una interpretación marcada por un desprecio profundo a la capacidad de organización y acción política de las mujeres.

El rotundo éxito de las manifestaciones que se realizaron en más de 70 ciudades de Chile de manera multitudinaria, pacífica y reivindicativa, llevó al Gobierno a intentar asumir una posición más cercana hacia un movimiento al que hasta el mismo 8 de marzo miró con recelo y distancia. Tanto así que el mismo Sebastián Piñera, que en vísperas del 8 de marzo dijo que “la huelga no era necesaria”, el sábado 9 aseguró sentirse orgulloso por las manifestaciones…

Incluso acuñó que “la causa de las mujeres de Chile por mayor igualdad y por mayor protección es la causa de este presidente, es la causa de este Gobierno”, durante un acto con sus más cercanos seguidores para conmemorar el primer año de su mandato.

Santiago, 10 de marzo 2019

Crónica Digital / Prensa Latina

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