DONALD TRUMP Y EL CIERRE FRONTERIZO: UNA AMENAZA DE DOBLE FILO

1

La amenaza del Presidente estadounidense, Donald Trump, de cerrar la frontera con México, parece hoy una decisión más difícil de lo previsto por el mandatario, quien enfrenta presiones y advertencias sobre los efectos de tal medida.

Después de días de atacar a la nación latinoamericana por el incremento de los cruces ilegales hacia Estados Unidos, y de anunciar el recorte de la ayuda a las naciones del llamado Triángulo Norte por igual motivo, el mandatario mostró la víspera un cambio de tono en la retórica sobre la frontera.

Hace pocos días el gobernante republicano dijo que si el vecino del sur no detenía de inmediato toda la inmigración ilegal que ingresa a este país a través de la frontera, la cerraría esta semana. “Esto sería muy fácil para México, pero solo toman nuestro dinero y ‘hablan’. Además, perdemos mucho dinero con ellos, (especialmente cuando se agrega el tráfico de drogas)”, escribió el pasado viernes en Twitter.

Tal argumentación se mantuvo el fin de semana, cuando afirmó que los demócratas están permitiendo que un sistema de asilo ridículo y las grandes lagunas sigan siendo un pilar del sistema de inmigración norteamericano, mientras “México tampoco hace nada, una muy mala combinación para nuestro país”.

Pero si bien ayer reiteró estar listo para proceder con el cierre fronterizo en caso de ser necesario, condicionó esa medida a la respuesta de la nación latinoamericana y al resultado de negociaciones con los miembros del Capitolio estadounidense.

“Si México no detiene el flujo de inmigrantes a Estados Unidos o si nosotros no logramos un acuerdo con el Congreso, la frontera será cerrada, eso es 100 por ciento seguro”, recalcó el gobernante en declaraciones a los medios.

Tal declaración se unió a un mensaje publicado en Twitter en el que escribió: “Después de muchos años (décadas), México está deteniendo a un gran número de personas en su frontera sur, principalmente de Guatemala, Honduras y El Salvador”.

Con relación al tema de alcanzar un acuerdo con el legislativo, el mandatario no especificó en qué debería consistir tal trato, pero repitió exigencias que se han vuelto constantes en su discurso sobre la inmigración.

Según Trump, es necesario acabar la llamada lotería de visas, las cadenas familiares de inmigración, y la política de “capturar y liberar” a indocumentados, prácticas contra las que arremete en su esfuerzo por reducir tanto la inmigración ilegal como la legal.

A pesar de que Trump atribuyó la aparente desaceleración de su amenaza de cierre al supuesto cambio de actitud de México, medios locales señalaron como posible verdadero motivo las presiones de grupos empresariales y de los propios miembros de su partido.

Su posición previa sobre el tema generó objeciones por parte de los republicanos de estados limítrofes y grupos empresariales como la Cámara de Comercio de Estados Unidos, los cuales advirtieron que la medida dañaría la economía de la nación.

Preguntado sobre el impacto económico de un eventual bloqueo fronterizo, Trump respondió este martes que para él la seguridad es más importante que el comercio, pero la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders, indicó que el presidente no estaba trabajando “en una línea de tiempo específica” para proceder con su amenaza.

Según legisladores, economistas y grupos empresariales, el cierre en los límites con México podría paralizar el flujo de bienes y trabajadores, y devastar a los fabricantes de automóviles y agricultores estadounidenses, entre otras industrias.

Cerrar la frontera tendría un impacto económico potencialmente catastrófico en nuestro país, y espero que no hagamos ese tipo de cosas, expresó ayer el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, casi al mismo tiempo que Trump daba sus declaraciones al respecto.

A su vez, el congresista de la fuerza roja Michael McCaul expresó esta semana que las declaraciones de Trump se debieron a la frustración con el tema migratorio, pero “no creo que vaya a cerrar la frontera”.

Incluso amenazar con cerrar la frontera al comercio y los viajes legítimos crea un grado de incertidumbre económica que puede comprometer los beneficios en el crecimiento y la productividad que las políticas de la administración Trump han ayudado a lograr, indicó, por su parte, la Cámara de Comercio.

De igual modo, un grupo que representa a los fabricantes de automóviles General Motors, Ford Motor y Fiat Chrysler apuntó en un comunicado que cualquier acción que detenga el comercio sería perjudicial para la economía de Estados Unidos y, en particular, para la industria automotriz.

De acuerdo con el diario USA Today, Trump enfrentaría inmensos desafíos logísticos y legales si sigue adelante con su advertencia, y la medida podría interrumpir el intercambio de bienes por más de 1,5 mil millones de dólares y las vidas de cientos de miles de personas que cruzan entre ambos países a diario de forma legal.

Por Martha Andrés Román, periodista de la Agencia Latinoamericana Prensa Latina.

Washington, 3 de abril 2019

Crónica Digital / Prensa Latina.

Compartir en ...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePin on PinterestPrint this page
Compartir

1 Comentario

  1. Donald Trump es un sicópata peligroso para todo el mundo y debiera ser penado por les “pelucones insípides” de la Haya y de la ONU…creís que lo van’hacer ?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.