Chile, Pinochet y la Operación Cóndor en el universo de Batman

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Han transcurrido 80 años desde que Batman apareció por primera vez, en 1939, en el N° 27 de la revista “Detective Comics”, publicación de la National Allied Publications, hoy DC Comics, una pieza relevante de la industria cultural de los Estados Unidos. Fue creado por Bob Kane y Bill Finger, inicialmente con el nombre “The Bat–Man” y en la historia titulada “El caso del sindicato químico”.

En estas ocho décadas de historia acumulada, el personaje ha incursionado no sólo en el universo de los comics de DC, sino que además en la radiodifusión, los videojuegos, la televisión (desde la serie de televisión homónima protagonizada por Adam West en los 60 hasta “Gotham”, concluida hace unas pocas semanas), el cine (incluyendo las más recientes “The Dark Knight Rises” y “Batman v Superman: Dawn of Justice”) y toda clase de “merchandising”.

En esa larga historia, se han producido referencias a Chile, escasas pero significativas. Estas son algunas de ellas.

EL ASILO ARKHAM

“Arkham Asylum: A Serious House on Serious Earth” es una novela gráfica de Batman, publicada en octubre de 1989 y conocida más ampliamente como “Arkham Asylum”. Los guiones estuvieron a cargo del británico Grant Morrison, uno de los más laureados creadores de la industria, y el arte fue obra de Dave McKean. Se ha llegado a convertir en un clásico de los cómics estadounidenses,​ siendo considerada una “obra de culto”. El Asilo Arkham es un manicomio para criminales dementes de Gotham City que apareció por primera vez en el universo ficcional del Hombre Murciélago en “Batman” Nº 326 en agosto de 1980.

La historia cuenta que el 1 de abril (el “Día de los Santos Inocentes” en Estados Unidos, fecha conocida como “April’s Fools” y en la que también se estila hacer bromas), los pacientes de Arkham capturan el control del lugar, y comandados por el Joker toman rehenes en el personal médico y administrativo, amenazando con proceder a matarlos si Batman no permanece una noche entre ellos.

Como se sabe, el Joker es el antagonista principal de Batman, desde que fue creado por Jerry Robinson, Bill Finger y Bob Kan​ como un psicópata asesino en “Batman” Nº 1 (1940). La traducción de su nombre al español sería “Bromista”, aunque también hace referencia a un naipe de la baraja inglesa, equivalente al comodín. En América Latina se le conoce como “El Guasón”, por las singulares traducciones de los nombres de los personajes del Universo DC que realizó la mexicana Editorial Novaro, que entre 1952 y 1985 distribuyó estos cómics en la región.

En “Arkham Asylum”, Batman acepta el desafío del Joker y se introduce en este oscuro reino de locura, debiendo enfrentar una terrorífica incursión por la institución de salud mental, explorando la historia de la creación de la misma y de su fundador, Amadeus Arkham, y sus propios demonios. Batman tendrá que enfrentarse a villanos tales como Clayface, el Sombrero Loco, Maxie Zeus, Two Face, Killer Croc y, obvio, el Joker.

El arte presenta fuertes escenas de ultraviolencia que refuerzan el ambiente oscuro y desarrolla una mezcla de collage, fotografía y dibujos, logrando una atmósfera gótica con niebla, criaturas monstruosas y un ambiente de pesadilla. Su versión del Joker es más cercana a lo satánico, a lo cual se agrega un tratamiento sexualmente ambiguo del personaje. Ello en el marco de una concepción artística que recuerda al expresionismo. El guion abunda en un simbolismo de alusiones ocultistas y referencias al psicoanálisis, además de mencionar a personalidades de ambos mundos, como Aleister Crowley y Carl Jung. Batman aparece despojado de su heroicidad, dubitativo respecto a sí mismo y en los límites de la cordura. El resultado es una obra extremadamente oscura.

En el epílogo de la novela, aparecen anotaciones de los criminales protagonistas, entre ellos Dos Caras, otro de los más emblemáticos enemigos de Batman, que apareció por primera vez en “Detective Comics” Nº66 en agosto de 1942. Como se sabe, fue Harvey Dent, fiscal de de Gotham City y estrecho aliado de Batman, quien se convirtió en Dos Caras cuando la mitad izquierda de su cara fue destruida con ácido que, durante un juicio, le lanzó el mafioso conocido como Salvatore Maroni.

De acuerdo a la versión de la española Editorial Planeta DeAgostini, Dos Caras escribe: “Nosotros, las víctimas deformadas por el ácido de toda la historia del mal y de la hipocresía, ensalzamos a los criminales y los llevamos al gobierno (en) Vietnam, El Salvador, Chile, con adorables misiles y con rugientes bombas de los ricos y de los blancos y de los piadosos, quemamos vivos a los niños y torturamos a las mujeres”…

Para la publicación del comics en Estados Unidos, Augusto Pinochet permanecía en el poder en Chile y en El Salvador llevaba unos meses como Presidente Alfredo Cristiani, de la ultraderechista y proestadounidense Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).

HUSH Y EL MERCENARIO CHILENO

“Batman: Hush” (Silencio) fue un arco narrativo que se extendió entre 2002 y 2003 en la serie mensual de Batman en Estados Unidos. Fue escrito por Jeph Loeb y dibujado por Jim Lee. La historia muestra un acosador misterioso del hombre murciélago, que es identificado como Silencio y quien resulta ser un amigo de infancia de Bruce Wayne, llamado Thomas Elliot. La historia incluye gran número de villanos clásicos de Batman y pone énfasis, además, en los sentimientos románticos entre Batman y Catwoman.​

En las primeras páginas, publicadas en “Batman” N° 608 (diciembre de 2002), el héroe rescata a un niño llamado Edward Lamont IV, heredero de una fortuna y que ha sido secuestrado por “Killer Croc”, quien ha solicitado un rescate de 10 millones de dólares. En ese contexto narrativo, siguiendo la versión de la extinta editorial argentina Sticker Design, el hombre murciélago debe luchar con la banda de secuestradores, la que es integrada por sujetos tales como “Nails Nathan, ex (agente de la) CIA” y “Carlos Valdez, mercenario chileno”. Respecto de este último, señala que “le gusta pelear de cerca ya que su tamaño lo hace lento”.

En Internet circulan interpretaciones de que sería de un ex agente de la CNI o la DINA que se habría reinventado en esta otra actividad criminal (fuera de territorio chileno). En verdad, el comic no entrega datos suficientes para hacer esta aseveración y aquella es su primera y última aparición, la que termina con Batman derribándolo de un solo golpe. Pero, claro, podría ser…

EL GRUPO JAQUE MATE

En el Universo DC Comics, “Checkmate” (Jaque Mate) es una agencia de operaciones encubiertas que apareció por primera vez en el número 36 de la serie “Vigilante”, en 1986. Fue una creación del guionista Paul Kupperberg y el dibujante Steve Erwin. Más tarde, ya en el Siglo XXI, llegó a tener su propia serie, en la que el grupo fue presentado como entidad subordinada al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, para mantener el “equilibrio” entre las comunidades humanas y metahumanas de la Tierra.

La historia que nos ocupa se titulaba “Corvalho” y apareció en los números 11 y 12 de “Checkmate” (en abril y mayo de 2007), con guiones de Greg Rucka, Nunzio Defilippis y Christina Weir; y dibujos de Steve Scott.

Amanda Waller, jerarca de “Checkmate” (y del “Suicide Squad” o Escuadrón Suicida), ha organizado a espaldas de la ONU una maniobra para intervenir en las elecciones presidenciales en la isla de Santa Prisca (un lugar imaginario del Universo DC). Para los efectos de la maniobra, Waller ha chantajeado a “Fire” (Fuego), una superheroína, con divulgar las viejas actividades criminales de su padre, Ramón Corvalho.

Fire, llamada inicialmente “Green Fury”, apareció por primera vez en “Super Friends” (Super Amigos) Nº 25 (octubre de 1979), revista inspirada en la recordada serie de dibujos animados de los 70. El personaje fue creado por E. Nelson Bridwell y Ramona Fradon. Luego se convirtió en parte de los “Global Guardians”, un grupo que –junto a Superman– tuvo su primera aventura en Chile, específicamente en la Isla de Pascua.

Tras “Crisis on Infinite Earths”, su identidad civil fue nombrada como Beatriz Bonilla da Costa, ciudadana brasileña, inicialmente modelo y luego agente del Servicio Nacional de Informaciones (SIN) de Brasil. La identidad Green Fury la cambió a “Green Flame”. Y se sumó a la relanzada Liga de la Justicia Internacional, hecho que fue registrado en “Justice League International” Nº 14 (1988), en la etapa en la que Keith Giffen y JM DeMatteis estuvieron al frente de la historia. Poco después asumió la identidad secreta de Fire. Fue su paso definitivo a la fama. Desde entonces ha pertenecido a (casi) todas las formaciones del grupo, el que también han integrado Batman.

En una saga de la celebrada etapa de Keith Giffen, J.M. DeMatteis y Kevin Maguire a cargo de la Liga de la Justicia Internacional, se insinúa que Fire y Batman pueden haber tenido una relación romántica circunstancial, mientras cumplían una misión secreta en la nación árabe ficticia llamada Bialya (“Justice League International”, números 16 y 17, agosto y septiembre de 1988).

Revisemos ahora la historia de “Checkmate” a que aludimos, según la versión hispana de la Editorial Planeta DeAgostini. A merced del citado chantaje, Fire aceptó una orden de Waller y mató en Santa Prisca al coronel Computron. Waller le había exigido hacerlo o en caso contrario revelaría que su padre era el ex coronel Ramón Corvalho, “una de las figuras clave en la Operación Cóndor”, y por lo tanto responsable de asesinatos, torturas y desapariciones forzadas. Hasta entonces, Fire mantenía un vínculo de amor y proximidad con su progenitor, quien la había entrenado en la lucha física cuando era niña, y a esas alturas estaba invalido en Brasil y viviendo con identidad falsa.

Se explica que Waller sabía que Checkmate tenía “el poder de arrestar y acusar de crímenes de guerra a cualquiera directamente relacionado con los escuadrones de la muerte de la Operación Cóndor”.

En el relato se presentan aún más datos: “Los brasileños hicieron públicos documentos relacionados con la Operación Cóndor a finales del año 2000. Un rápido examen de su contenido muestra que el coronel Corvalho autorizó directamente el asesinato de por lo menos 37 ‘revolucionarios’ y la desaparición de 3.500 ‘indeseables’ adicionales”. Se agrega: “Paraguay, Brasil, Argentina, Chile, Uruguay y Bolivia fueron participantes directos. Consideraron Cóndor como un programa de contraterrorismo”, ello “si define como terrorismo como dar voz a cualquier forma de disidencia contra el poder gobernante”.

Finalmente, Fire fue encarcelada por la muerte de Computron. La visitó su superior en Checkmate, el coronel Taleb Beni Khalid–Isr, quien le señaló que sabía la razón por la que había cometido ese asesinato: la participación de su padre en esa “operación de contrainteligencia y asesinatos llevada a cabo (…) por varias naciones sudamericanas, llamada Operación Cóndor”. La invitó a entregarlo, frente a lo cual Fire respondió: “Los crímenes cometidos durante la Operación Cóndor fueron autorizados. Pero si alguien los confiesa ahora, también enfrentará cargos por asesinato”. Por fin, a pesar de su dolor, aceptó entregar a Corvalho a las autoridades internacionales por crímenes de guerra. Khalid la había convencido de actuar como superheroína.

Por Víctor Osorio Reyes. El autor es periodista.

Santiago, 23 de mayo 2019.

Crónica Digital.

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