Frente a inepcia oficial: Progresistas proponen 20 medidas de Estado para asumir crisis del COVID–19 en Chile

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Por su importancia, Crónica Digital reproduce en forma íntegra el documento elaborado por el Partido Progresista de Chile para enfrentar el COVID–19, frente a lo que consideran la ineptitud del Gobierno de Sebastián Piñera.  

GOBERNAR ES PROTEGER

La actual epidemia mundial de COVID–19 nos enfrenta a unos de los mayores desafíos que hayamos tenido que vivir como sociedad en las últimas décadas. Las consecuencias sanitarias, económicas, sociales, y en el vivir de cada compatriota están siendo muy duras, y lo serán cada vez más con el pasar de las semanas y los meses.

Esta crisis, además, nos toca vivirla bajo un gobierno que carece de credibilidad y apoyo de la gran mayoría de chilenas y chilenos. Un gobierno que ha reprimido, que ha violado los derechos humanos, que ha inventado enemigos internos y externos, que le ha declarado la guerra a sus propios compatriotas, que no ha querido entender el profundo malestar de la gente por décadas de abusos, y que en su acción prioriza siempre el beneficio privado por sobre el beneficio social. En definitiva, un gobierno que no conoce concepto de justicia social y menos el de la solidaridad.

En estas casi cuatro semanas de declarado el primer caso de COVID–19 en el Maule, y que llegan a casi 2.500 contagiados, no han dejado de sorprendernos las medidas tardías, limitadas, mal implementadas, la relativización de la gravedad del problema, la mentira abierta y descarada, el intento de impulsar leyes que flexibilizan los derechos laborales, la represión a la legítima preocupación de las comunidades y la impúdica lógica de asignación de recursos a las grandes empresas y grupos económicos con el argumento de la compra de insumos para enfrentar la pandemia.

Ninguna, ninguna de las necesarias medidas sanitarias y económicas que ha tomado este gobierno han sido producto de su acción voluntaria, sino de la presión ciudadana: alcaldes y alcaldesas exigiendo cuarentena; organizaciones ciudadanas de la salud exigiendo drásticas medidas sanitarias; fuerzas políticas y sociales proponiendo medidas de apoyo a las familias y a las Pymes.

Por ello, las y los militantes progresistas no escribimos esta declaración para proponer al Gobierno medidas que consideramos urgentes de implementar. Ya en este gobierno no confiamos, ni esperamos nada. Le hablamos en cambio a nuestras y nuestros compatriotas para pedirles sumar su voz detrás de estas medidas, hacerlas suyas, exigir a sus alcaldes y parlamentarios que las empujen, y juntos, organizaciones civiles, sociales, partidos políticos y ciudadanos no organizados, obligar al gobierno a actuar en beneficio de la gente. Sólo así entiende quién hoy se sienta en La Moneda: con la gente unida y movilizada.

Los impactos de esta crisis los vamos a sufrir todas y todos. Pero con más fuerza, las y los trabajadores. Las y los más desvalidos. Llegó el momento de impulsar medidas que serán costosas, y que van a exigir de nuevas miradas sobre el rol del Estado y el mercado, y sobre el carácter de las políticas públicas, las cuales cambiarán el paradigma económico hegemónico.

Por todo lo anterior, para hacer frente a los impactos de la crisis sanitaria en nuestro país, proponemos las siguientes medidas:

  1. El Estado debe tomar control del Sistema privado de Salud

Al igual que lo están haciendo los países europeos, el Estado debe tomar el control del sistema privado de salud, para asegurar la plena coordinación y planificación sanitaria que permita hacer frente a la crisis que se vive y acrecentará.

  1. Cuarentena Nacional

En la decisión de aplicar cuarentenas parcializadas por comunas pareciera primar el criterio económico por sobre el epidemiológico. Es segregador y de limitado impacto. Exigimos extender la cuarentena a todas las comunas del país. Mientras más tarde se tome la decisión de establecer cuarentena total, mayores serán los impactos sanitarios.

Se debe paralizar toda la actividad no esencial en el país. Cuanto antes y más paremos, antes y más nos recuperaremos.

Pero mientras el Gobierno siga tardando en tomar la medida, llamamos a nuestras y nuestros compatriotas a mantenerse en sus casas, y a respetar y promover el aislamiento social.

  1. Ausencia laboral justificada

Debe considerarse como enfermedad laboral toda ausencia que sea producto de contagio del virus COVID–19 y de aquellos que por sospecha de contagio hayan tenido que ausentarse, aun no logrado verificarse la trazabilidad del virus. Exigimos pronunciamiento de la Superintendencia de Seguridad Social.

  1. Obligación en pago de remuneraciones

Exigimos que se dejen sin efecto los dictámenes 1239 y 1283, ambos de la Dirección del Trabajo, los cuales vergonzosamente asumen la posibilidad de suspensión temporal de la vigencia de los contratos, y con ello las remuneraciones, sin medir el alcance de los graves efectos económicos que tendrán que afrontar las y los trabajadores.

Estos dictámenes no sólo carecen de fuerza obligatoria, sino que son contrarios a los derechos constitucionales y legales de los trabajadores, tales como el derecho a su remuneración, y en su defecto al subsidio del seguro de salud, imprescindibles en casos de emergencia que afecte su salud, sea por prevención, reposo obligatorio o tratamientos curativos.

  1. Subsidio a trabajadores dependientes e independientes

El seguro de cesantía es un ahorro de los trabajadores. No es un subsidio estatal. El uso del dinero de los propios trabajadores para ir en su propia ayuda atenta con el objetivo de estos fondos, que son ser ahorros para período de desempleo. Tampoco da respuesta a los más de dos millones de trabajadores independientes del país.

No puede ningún trabajador y trabajadora quedar sin remuneraciones mensuales. Proponemos que, en caso de trabajadores dependientes, el Estado subsidie el 50% de las remuneraciones que deben pagar las PYMEs y que hayan debido paralizar sus faenas como producto de las cuarentenas. En el caso de trabajadores independientes, que el Estado entregue un bono del 50% de la devolución a la renta del año anterior, en un único pago en mayo.

  1. Permiso retribuible recompensable

En empresas que hubieran detenido sus actividades como producto de la cuarentena, que hayan mantenido el pago de remuneraciones de sus trabajadores y trabajadoras durante todo el período de paralización, y que cuenten con organización sindical, se podrá acordar conjuntamente, empresarios y trabajadores, formas de compensar los días paralizados por la situación particular que vive nuestro país, y en particular, el o los mecanismos que permitan recuperar, una vez superada la crisis, los días de paralización forzada de la producción.

  1. Regular precios y distribución de productos de primera necesidad

Se debe enviar proyecto de ley para regular precios y distribución, para que todos/as los ciudadanos tengan acceso a productos básicos durante la pandemia del Covid–19. Los productos como alcohol gel, guantes, mascarillas, y otros de primera necesidad para consumo humano, deben tener precio máximo, evitando la usura, y se debe controlar la cantidad que puede comprar cada persona individualmente.

  1. Educación a distancia y vacaciones

No se puede obligar ni presionar a estudiantes y apoderados o apoderadas a asumir el proceso de enseñanza desde el hogar. Eso sólo se puede considerar como voluntario y no evaluable. Dada la enorme desigualdad económica y social de quienes acceden a la educación municipal y subvencionada, el énfasis debiese estar, no en intentar sustituir la escuela por las tecnologías actuales, sino en cautelar la salud, incluida la salud mental, de las y los estudiantes y sus familias. En especial de las escuelas y liceos municipalizados, quienes atienden los sectores más vulnerables del país, muchos de las cuales viven aún en precarias condiciones materiales y de salubridad.

No se debe adelantar el periodo de vacaciones de invierno. Adelantarla es contradictorio con el objetivo que tienen estas vacaciones, al cual es proteger a las y los niños y adolescentes de los impactos del invierno sobre su salud, más aún, esto debiese ser una prioridad cuando se sabe que temperaturas bajas facilitan la propagación del virus.

  1. Distribución de canastas JUNAEB

Distribuir canastas JUNAEB a domicilio, complementadas con aportes en la cantidad necesaria de productos para el hogar (y no sólo para el estudiante beneficiario). Esta entrega debe resguardar seguridad de la comunidad y del personal que realiza la entrega; por tanto, deben ser funcionarios militares y/o civiles entrenados en emergencia sanitaria.

  1. Crédito 0% interés a Pymes

El gobierno, a través de BancoEstado, debe abrir un crédito estatal con interés de 0% para empresas pequeñas que verán mermados sus ingresos producto de la crisis, con foco principal en el pago de sueldo de sus trabajadores/as.

  1. Aplazamiento de obligaciones hipotecarias, bancarias y crediticias

Debe promulgarse una ley en la cual se establezca la prorrogación de las obligaciones bancarias y de casas comerciales durante la crisis pandémica, para aliviar el bolsillo de las familias, permitiendo que puedan ajustar ingresos a sus condiciones sociales diferentes. Toda prórroga en el pago, que debiese ser entre 3 a 6 meses, no puede ser en base a nuevos créditos ni se debe aplicar nuevas tasas de interés, simplemente deberá ser una prórroga, y sin costos de ningún tipo. Ninguna persona terminará en el Boletín Comercial durante este proceso.

  1. Nadie quedará sin luz, gas, agua ni internet en esta crisis

Si bien se está discutiendo en el Congreso, aún no está aprobada. Por lo mismo, exigimos que se promulgue a la brevedad la ley que suspende todos los pagos de agua, luz y gas, mientras se extienda esta crisis. El Estado debe asegurar acceso gratuito a internet en todas las comunas del país. No puede ser una política benéfica focalizada de las empresas de internet, debe ser una obligación para todas.

  1. Prorrogar hasta fines de 2020 vigencia de la totalidad de los documentos emitidos por el Estado y postergar el pago del permiso de circulación 2020.

Si bien esto está aprobado por el Congreso Nacional, aún no se promulga la ley. Exigimos su más rápida promulgación por el Ejecutivo.

  1. Personas con discapacidad y cuidadores

Aproximadamente 2.600.000 personas viven con un grado de discapacidad en Chile. Si ya la vida cotidiana de familias con personas con discapacidad es muy difícil, producto del nulo apoyo efectivo por parte del Estado, mucho más lo será en este período de crisis. Resulta, por tanto, urgente tomar medidas de apoyo económico específico para las personas con discapacidad y sus familias, y aprobando con urgencia los proyectos de ley que llevan años esperando sobre la inclusión en todos los ámbitos sociales, apoyos terapéuticos y sueldo a cuidadoras. En lo inmediato, proponemos canalizar a través de los municipios la entrega de elementos esenciales para el cuidado de aquellas personas con discapacidades severas, como sabanillas, pañales, elementos de aseo y otros.

  1. Participación y protección a trabajadores y trabajadoras de la salud

Sumar a las organizaciones de trabajadores y trabajadoras de la salud a la mesa social por COVID–19, y acordar con estas organizaciones las medidas que permitan protegerlos de la alta exposición al riesgo en que laboran, y modalidades de trabajo que les brinde la mejor protección.

  1. Acelerar revalidación de títulos a profesionales de la salud

Que la Superintendencia de Salud emita permisos provisorios por dos años como prestadores de servicio a quienes se hubieran inscrito en el proceso de revalidación, sin que necesariamente la mediación de las solicitudes sea por los Municipios. Que a quienes ya hubieran aprobado el EUNACOM–ST se les reconozca automáticamente como revalidados, en similitud de condiciones a los egresados de universidades chilenas y de los titulados en universidades de países con convenio.

Lo anterior, con la condicionante de que este permiso sea únicamente para prestar servicios en la red pública de salud.

  1. Personas en situación de calle

En Chile hay cerca de 15 mil personas en situación de calle, con las que las medidas básicas de prevención como el aislamiento social y el lavado constante de manos no es posible. Son parte de la población de riesgo más vulnerable, por su estado de salud precario y no contar con servicios básicos. Es urgente adelantar la temporada de albergues para garantizar el acceso a condiciones adecuadas de higiene y de acceso al sistema de salud para prevenir el contagio de Covid–19.

  1. Descomprimir cárceles y paz social

Enfrentar esta crisis requiere de paz social. Cientos de jóvenes y adultos están detenidos en el Sename y cárceles producto de las movilizaciones sociales y por delitos menores. Llamamos al gobierno a descomprimir nuestras cárceles, cambiando medidas cautelares de prisión preventiva a firma mensual o detención domiciliaria, y en el caso de condenados, aumentar los beneficios carcelarios.

  1. Televisión abierta al servicio de la educación

Consideramos que los canales de TV abierta deben destinar al menos dos bloques de dos horas cada día para impartir programas educativos que vayan en refuerzo del aprendizaje de las y los estudiantes durante la crisis por COVID-19. Este contenido tiene que estar alineado al currículum nacional y en apoyo del cumplimiento de los objetivos de enseñanza del sistema educativo y de los programas del Ministerio de Educación.

  1. Violencia de género durante la cuarentena

Lamentablemente, muchas mujeres se han visto obligadas a quedarse en casa con su agresor. El aislamiento es necesario para la salud, pero peligroso para las víctimas de violencia de género, porque además de la cercanía con el agresor, se dificultan sus posibilidades de hacer una denuncia, y también el acceso a redes comunitarias o familiares que puedan ayudarlas.

Es urgente la necesidad de crear infraestructura pública para utilizar como refugios para ellas, espacios de emergencia para que ninguna víctima ponga en riesgo su vida durante la crisis sanitaria, y poder apartar del agresor a quienes no cuenten con una red familiar o comunitaria a mano en ese momento. Las restricciones de circulación o la cuarentena se convierten en obstáculos adicionales para las mujeres que quieren escapar de situaciones violentas. Se debe instruir también a las policías y fuerzas de orden a estar alertas a esta realidad para no entorpecer que estas mujeres salgan de sus casas.

 

Llamamos a la ciudadanía a estar unida.

Esta crisis la enfrentaremos y superaremos con un pueblo unido y organizado. Con solidaridad y autocuidado colectivo.

Exijamos juntos a este Gobierno cumplir con su primer deber: Proteger a todas y todos, sobre todo, los sectores más desvalidos y desprotegidos.

Cuarentena total y paralizar toda actividad no esencial.

Paremos el país, para no quedarnos sin país.

 

PARTIDO PROGRESISTA DE CHILE

Santiago, 31 de marzo de 2020.

Crónica Digital.

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