Chile: Cifras en rojo

Por Rafael Calcines Armas

La pandemia de Covid-19 se ha convertido para Chile no solo en un problema sanitario cuya solución no aparece a la vista, sino que también ha impactado en la economía y sacado a la luz las granes desigualdades sociales.

El país comenzó junio sobrepasando los cien mil enfermos de Covid-19 acumulados desde el inicio de la pandemia y el primer día del mes se reportaron las peores cifras de nuevos contagios y fallecidos a causa de la enfermedad.

En su reporte habitual, el Ministerio de Salud contabilizó hasta el cierre de mayo un total de 105 mil 159 enfermos, con cinco mil 471 nuevos contagios y 59 muertos, en ambos casos las cantidades más altas en una jornada y que eleva la cifra de fallecidos a mil 113.

También se han incrementado de forma peligrosa las estadísticas de enfermos hospitalizados sometidos a ventilación mecánica y en estado crítico, que continúan presionando al sistema de salud a pesar de que se han multiplicado la cantidad de camas y equipos de ventilación.

Si en el aspecto sanitario las cifras son cada vez más preocupantes, al tiempo que los especialistas auguran un empeoramiento de la situación en las próximas semanas, en la economía no lo son menos.

Así, el Banco Central acaba de ofrecer datos que superan las predicciones más negativas de especialistas y del propio gobierno, al revelar que la economía cayó 14,1 por ciento en abril último en comparación con el mismo mes de 2019.

El ente financiero puntualizó que ese porcentaje no tiene precedentes en los reportes del Indice Mensual de Actividad Económica (Imacec), y al respecto el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, consideró que «es una caída muy, pero muy significativa, la más alta desde que se tengan registros mensuales».

Puntualizó el ministro que «los números muestran el deterioro de la actividad económica y detrás de la cual hay ingresos, hay familias, hay empleos», dejando ver que las cifras de desempleo en el país, ya muy altas, seguramente continuarán aumentando.

Pero ya especialistas económicos anticipan que el PIB de mayo puede ser peor que el de abril e incluso algunos prevén una caída cercana al 20 por ciento.

En medio de ese panorama, el presidente, Sebastián Piñera, reconoció que el país está «viviendo las semanas más duras», y aprovechó para insistir en el «gran acuerdo nacional» convocado por él la semana pasada, al cual se sumaron algunos sectores de la oposición y el oficialismo, aunque buena parte de la izquierda se deslindó de inmediato y otros sencillamente no fueron invitados.

Ante la debacle, Piñera dijo que se dispone «de dos semanas, para poder fortalecer la red de protección social con más recursos, con más instrumentos, para proteger mejor y a más chilenos de las consecuencias de esta pandemia», y con dramatismo aseveró que  «el tiempo nos apremia, las necesidades de los chilenos son ahora».

Pero académicos, políticos de oposición y sindicatos advierten que desde hace bastante tiempo propusieron al gobierno medidas más profundas para enfrentar la crisis que se precipitaba y La Moneda no escuchó o solo optó por ir aplicando parches y soluciones a medias.

Están por ver las medidas que emanen de los participantes en el «gran acuerdo nacional», pero sobre la mesa hay propuestas, como la de establecer un impuesto por una vez del 2,5 por ciento a las grandes fortunas del país, presentada por partidos de izquierda, de la cual La Moneda no ha hecho el menor comentario.

Incluso la Cepal ha insistido para toda la región en un ingreso básico de emergencia consistente en proveer un monto equivalente a una línea de pobreza durante seis meses para todos los que requieran de ayuda ante la pérdida de sus ingresos a causa de la crisis desatada por la pandemia.

Ese esfuerzo aseguran economistas que resulta factible para un país con recursos suficientes como Chile, pero está muy lejos de lo que el gobierno ha ofrecido hasta ahora y que no ha servido a miles de chilenos ni para conjurar al fantasma del hambre.

Santiago de Chile, 2 de junio 2020
Crónica Digital7PL

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