Reportan fuga de cientos de miles de salmones en criadero del sur de Chile

Activistas de Greenpeace llegaron en zodiacs hasta las jaulas salmoneras de Cermaq en Seno Skyring, perteneciente a la multinacional Mitsubishi, donde desplegaron bajo el agua un cartel con el mensaje: “Esto es lo que esconden las empresas salmoneras”, haciendo referencia a las gigantes concesiones de esta industria cuyas jaulas ocupan aproximadamente una cancha de fútbol y un edificio de cinco pisos en profundidad.

Una fuga de cientos de miles de salmones ocurrió durante el fin de semana en un centro de cultivo del sur de Chile, sobre lo cual la organización Greenpeace denunció los efectos negativos para el medioambiente.

Según reportes desde la sureña región de Los Lagos, en la madrugada del sábado la empresa salmonera Blumar activó planes de contingencia por la pérdida de las jaulas del centro de cría Caicura y por el escape de peces sin que se haya podido determinar las cifras exactas de mortalidad ni de escape de los salmones.

El Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) informó que debido a condiciones climáticas adversas en la zona se afectaron 16 de las 18 jaulas del centro, y que “las causas del evento son materia de investigación”.

La entidad informó que en el centro había poco más de 875 mil peces de la especie Salmón del Atlántico.

El director regional de Sernapesca, Eduardo Aguilera, explicó que “hemos podido constatar que se produjo escape de salmones en una cantidad todavía no precisada ya que finalmente todas las estructuras fueron gravemente dañadas por las condiciones climáticas”.

Añadió que seguirán realizando todas las inspecciones que sean necesarias y que la investigación para determinar el origen de este incidente, para poder tomar las medidas que corresponda.

En tanto, Estefanía González, de la directiva de Greenpeace Chile, denunció el hecho y calificó de “impresentable” que la empresa no sepa la magnitud del escape pues el permiso de siembra era para un millón nueve mil 474 salmones y se hundieron prácticamente todas las jaulas, por lo que al menos escaparon un millón de peces.

Aseguró que la industria sistemáticamente falsifica los datos sobre siembras y mortalidad y consideró que “no extrañaría que la cantidad realmente sembrada en este centro sea aún mayor de lo autorizado y se debe investigar a fondo las causas del hundimiento de las jaulas”.

Greenpeace plantea que los escapes de salmones tienen un gran impacto ecológico ya que, al ser especies introducidas de forma artificial, no poseen depredadores naturales, son carnívoros y las poblaciones nativas disminuyen ante una mayor cantidad de salmones que compiten por el espacio y la alimentación y devoran a los peces de la zona.

La vocera de la organización ambientalista dijo que presentarán acciones legales para que se caduque la concesión y el permiso ambiental de este centro y que continuarán investigando porque la información de la industria no es confiable.

Imagen: Greenpeace.

Santiago, 29 de junio 2020.

Crónica Digital / Prensa Latina.

Compartir