Cámara Baja aprueba proceso constituyente sin indicaciones para inclusión de mujeres, indígenas e independientes

1

Tras más de siete horas de debate, la Cámara de Diputados aprobó hoy por 127 votos a favor, 18 en contra y cinco abstenciones, la reforma que pondrá en marcha el proceso constituyente, según los términos del “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución” que fue suscrito durante la madrugada del pasado 15 de noviembre por las elites dirigentes de algunos partidos políticos. En este sentido, lo resuelto por los congresistas se ajusta a los términos impuestos por la derecha: con un quórum de dos tercios para los acuerdos del órgano constituyente, sin paridad de género, sin inclusión de los pueblos originarios y son condiciones para la participación de independientes.

Se resolvió el plebiscito de entrada para el 26 de abril de 2020, las normas de los dos mecanismos establecidos para nueva Carta Fundamental (una convención constitucional mixta y una convención constitucional con un 100% de miembros electos popularmente) y el plebiscito de salida.

Se mantuvieron los criterios más cuestionables del citado acuerdo: por ejemplo, que el plebiscito de entrada sea con voto voluntario y que sólo el plebiscito de salida, en cambio, sea con sufragio obligatorio. También que la actual Constitución se mantenga vigente en caso que se rechace la eventual propuesta de Carta Magna en el plebiscito de salida.

Además, la Cámara de Diputados rechazó las indicaciones que establecían escaños reservados para pueblos indígenas, paridad de género y mejores condiciones para independientes en la elección de los constituyentes que serán miembros del organismo encargado de redactar la nueva Carta Magna.

Esas últimas propuestas habían sido aprobadas previamente aprobadas en la Comisión de Constitución, pero fueron desestimadas con 62 votos en contra de los diputados de Chile Vamos, quienes se opusieron a sumar esos elementos a la iniciativa señalando que ello era consistente con respetar el “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución”, que ciertamente no contemplaba la variable de la inclusión de los pueblos indígenas, las mujeres y los independientes.

Por ello, previo a la presentación de estas indicaciones en el Parlamento hubo intensas negociaciones entre la derecha, los cuatro partidos de la vieja Concertación y los partidos del Frente Amplio que firmaron el acuerdo, para intentar introducir estas enmiendas, lo que fue tajantemente rechazado por Chile Vamos.

El debate parlamentario giró en torno al alegato de los diputados del oficialismo sobre la necesidad de aprobar la iniciativa en los términos acordados. Los parlamentarios de los partidos de la ex Concertación y los tres suscriptores del Frente Amplio plantearon que respaldarían a la reforma, pero sumando las disposiciones transitorias. Mientras, desde el Partido Comunista (PC), el Partido Humanista (PH), el Partido Ecologista (PEV) y el Frente Regionalista Social Verde (FRSV) subrayaron su rechazo a la forma en que se concibió la iniciativa a espaldas a la ciudadanía, pero reiteraron su apoyo hacia las indicaciones, en la medida que ello daría como resultado un proceso más democrático.

En la votación de la reforma en general se votaron todos los artículos emanados del texto escrito por el “comité técnico” cuoteado por los partidos que firmaron el Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución. Se requería quórum de 2/3 (103 diputados). Fue aprobada por 127 diputados, rechazada por 18 y hubo cinco abstenciones.

En la votación respecto de las indicaciones para la presencia equitativa de hombres y mujeres, escaños reservados para los pueblos originarios y facilidades para candidaturas independientes, hubo 80 votos a favor, 62 en contra y siete abstenciones. El rechazo es el resultado que se requería un quórum de 3/5 (93 diputados). Tres quintos es un quórum menor que dos tercios, así que lo ocurrido fue una buena demostración de cómo en lo sucesivo operará el candado de la derecha.

“Esto es lo que habíamos acordado y no cedimos a las presiones”, sentenció el presidente de Renovación Nacional, Mario Desbordes, quien dijo que su partido cumplió su palabra, ya que las normas para asegurar escaños reservados para mujeres, pueblos originarios e independientes se pretendieron agregar con posterioridad al pacto del 15 de noviembre.

Una de las situaciones extrañas se dio cuando el diputado Gabriel Boric votó a favor de la reforma, mientras que el resto de los parlamentarios de Convergencia Social se abstenía, puesto que, según expresó su presidenta Gael Yeomans, “no vamos a permitir que esta nueva Constitución sea sin pueblos originarios, independientes y mujeres”.

Fue un obsequio de parte de la élite política a la ciudadanía que hoy cumplió dos meses en las calles, desde que Chile despertó el 18 de octubre de 2019.

Por Iván Gutiérrez Lozano. El autor es periodista.

Santiago, 18 de diciembre de 2019.

Crónica Digital.

Compartir

1 Comentario

  1. Entonces, de que nueva constitución se habla? Quienes serán en definitiva, los iluminados constituyentistas que redactarán ese nuevo engendro de constitución? Quieren «legitimar y darle un baño democratizador» a la constitución pinochetista. El Sacrificio, Coraje y Dignidad de nuestra gente merece mucho más. Unidad-Organización- Batalla y Victoria por una auténtica, originaria y plenipotenciaria ASAMBLEA CONSTITUYENTE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.