El conmovedor testimonio de una Abuela de la Plaza de Mayo en la UTEM

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“Nunca sean indiferentes frente al dolor ajeno y tengan conciencia crítica de la realidad”. Esas fueron las recomendaciones que formuló Buscarita Imperi Navarro Roa, única chilena que integra la emblemática agrupación Abuelas de Plaza de Mayo de Argentina, en la inauguración de la Semana de la Memoria y los Derechos Humanos en la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM).

Con el Salón de Honor de su Casa Central desbordado, unas 300 personas escucharon la charla magistral de Buscarita Roa, quien describió, inspirada en su propia historia, el duro y horrendo laberinto que han tenido que atravesar cientos de madres y abuelas del país trasandino en la búsqueda de sus hijos y nietos, desaparecidos durante la dictadura militar del llamado “Proceso de Reorganización Nacional”.

A la ceremonia de inicio de la Semana de la Memoria y los Derechos Humanos asistieron académicos, estudiantes y miembros de la comunidad universitaria. Fue encabezada por el Rector de la UTEM, Luis Pinto Faverio, acompañado por la Vicerrectora Académica de la institución, Marisol Durán; y los Vicerrectores Mario Torres, de Transferencia Tecnológica y Extensión; y Gustavo Anabalón, de Administración y Finanzas.

Buscarita Roa narró que llegó a Argentina hace más de 40 años tras las huellas de su hijo José Liborio Poblete, quien había tenido un accidente ferroviario en Chile a causa del cual perdió sus piernas y viajó al país vecino con la esperanza de disponer de unas prótesis. Sin embargo fue detenido junto a su esposa Marta Gertrudis Hlaczik y su hija de apenas ocho meses, Claudia.

La desesperada búsqueda de sus familiares la motivó a acercarse a la agrupación Abuelas de Plaza de Mayo, colectivo desde el cual pudo vivir el reencuentro con su nieta Claudia el año 2000, quien había vivido 21 años con el matrimonio militar que la secuestró mientras sus padres, que continúan desaparecidos, se encontraban recluidos en un centro secreto de detención y torturas.

Buscarita explicó que el caso de su nieta Claudia fue emblemático para la justicia en la Argentina, ya que además de condenar a los captores a penas de cárcel, el 14 de junio de 2005 “la Corte Suprema sentenció que las leyes de Punto Final y Obediencia Debida eran inconstitucionales”. Para resolver el fallo, el órgano judicial tomó como base el secuestro, la tortura y la desaparición de su hijo “Pepe”.

Su nieta Claudia vivió los 21 años de secuestro con el nombre de Mercedes Beatriz Landa. Sin embargo, contó Buscarita, “el día de la vista oral, el preguntarle el juez cuál era su nombre, ella respondió sin titubear”. “Claudia Victoria Poblete Hlaczik”, dijo.

En su charla, Buscarita Roa también destacó la inmensa labor de la Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo, gracias a la cual se ha logrado restituir la identidad de 129 personas, que habían sido separadas de sus padres durante detenciones de embarazadas, partos clandestinos, simulación de adopciones y falsificación de identidades.

El desempeño de la organización fue clave “para la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos, donde los familiares de personas asesinadas y desaparecidas han aportado su sangre para que se pueda cotejar el ADN con la de jóvenes que tengan dudas sobre su origen y quieran conocer su identidad”, señaló.

Además del testimonio de Buscarita Roa, los asistentes a la charla magistral también recibieron el saludo de la Presidenta de las Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, quien instó a “unir nuestras manos para que la búsqueda de personas desaparecidas no se olvide”. Manifestó que su historia es la de una mujer común, docente, que ama la escuela, pero que tuvo que abandonar esa actividad para buscar a la mayor de sus hijas, Laura, quien fue secuestrada en la dictadura y estaba esperando un bebé. “El bebé nació, y lo encontré después de 36 años de búsqueda”, manifestó la presidenta de la organización. Laura fue asesinada a los dos meses y medio de haber tenido a su hijo en cautiverio.

“Esto no debe volver a pasar, ni en Argentina ni en ningún lugar del mundo”, reflexionó Estela de Carlotto.

La Semana de la Memoria y los Derechos Humanos en la UTEM fue inaugurada por el Rector Luis Pinto, quien dijo tener “el convencimiento que la promoción y el respeto de los Derechos Humanos es una condición indispensable para la convivencia social en libertad y democracia, para la resolución no violenta de las controversias inherentes a una sociedad plural, y la creación de condiciones crecientes de equidad, justicia e inclusión social”.

La máxima autoridad de la UTEM recordó que en agosto de 2018 esta Casa de Estudios superiores otorgó un Doctorado Honoris Causa a la ex Presidenta Michelle Bachelet en agosto de 2018, ocasión en que “me comprometí personalmente a establecer una Cátedra de Derechos Humanos en nuestra Universidad, en concordancia con la misión pluralista, laica y republicana de una Universidad del Estado como la nuestra”.

Aquella decisión fue refrendada en diciembre pasado, con motivo de la ceremonia de titulación póstuma de Ronald Wood, estudiante de nuestra Casa de Estudios en su etapa de Instituto Profesional de Santiago (IPS), quien fue asesinado por militares hace 33 años.

“En esa ocasión, egresados contemporáneos de su época y, que hoy nos acompañan, nos solicitaron sostener esta misión públicamente, y que la UTEM realizara un hito anual de reflexión en mayo, con motivo de la conmemoración de ese hecho doloroso”, señaló el Rector, quien anunció de forma oficial la puesta en marcha de la materialización de dicho compromiso, con la formación del Programa de Derechos Humanos y Ciudadanía de la UTEM, el que será “un espacio académico de docencia, investigación, interacción con el medio social y el territorio, y la cooperación internacional sobre derechos humanos, desde un enfoque integral e interdisciplinario”.

El Programa iniciará sus actividades con la comunidad universitaria y el entorno social en el Segundo Semestre Académico de 2019.

Un momento particularmente emotivo fue el encuentro de la Abuela de Plaza de Mayo, Buscarita Roa, con la madre de Ronald Wood, Wanda Gwiazdon, y dos de sus hermanos, Francisco y Katia.

Katia Wood manifestó su satisfacción por la actividad, la que emergió en el marco de “la necesidad de conmemorar el martirio de Ronald”, por la visita de la Abuela de Plaza de Mayo y el anuncio de la creación del Programa de Derechos Humanos y Ciudadanía. “Todo ello nos hace sentir que no estamos solas”, enfatizó.

La Semana de la Memoria y los Derechos Humanos de la UTEM consideró además una charla de clausura a cargo de la abogada y Diputada Carmen Hertz; las presentaciones de dos importantes artistas: la cantautora Camila Moreno y el trovador Eduardo Peralta; y un encuentro de las autoridades universitarias con el director del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Francisco Estévez, para desarrollar proyectos conjuntos en la materia.

Por Iván Antonio Gutiérrez Lozano. El autor es periodista.

Santiago, 25 de mayo 2019

Crónica Digital.

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